En una muy dura competencia sabatina, en la cual verdaderas
jerarcas quedaron sin medallas, las sablistas cubanas no pudieron
salir del Cuadro de 64, en los Campeonatos Mundiales de Esgrima San
Petersburgo 2007.
Al final el podio se lo repartieron la rusa Elena Netchaeva
(oro), la china Xue Tan (plata), la polaca Bogna Jozwiak, y la
italiana Gioia Marzocca (las dos últimas con bronce).
La cubana que parecía tener más posibilidades, teniendo en cuenta
el nivel de las rivales en el primer duelo del Cuadro de 64, era Ana
Fáez (lugar 35 en esta ocasión), octava en La Habana 2003.
Ella enfrentó a la japonesa Sakura Kaneko, a quien había
derrotado el viernes, en la poole eliminatoria uno, con fácil
marcador de 5-1, siempre según datos tomados del sitio digital de la
Federación Internacional de Esgrima.
Pero este sábado la nipona (25 en La Habana, 38 en Leipzig 2005,
36 en Turín 2006, 30 ahora), recordó que ya la había vencido hace
tres meses, precisamente en la Copa del Mundo de La Habana, por
15-13, y lo hizo nuevamente, esta vez por un menos estrecho 15-11.
Las otras dos tenían tareas imposibles: Jennifer Morales (63ra.)
perdió 8-15 con la estadounidense Rebeca Ward, oro en Turín, y
Mailyn González (64ta.), monarca panamericana, cedió 6-15 con Tan,
subcampeona de La Habana, Atenas y ahora de San Petersburgo.
Netchaeva se impuso a Tan, en el duelo por la corona, con
marcador de 15-12. En los combates anteriores entre ambas, en la
temporada 2006-2007, la asiática tenía una victoria y una derrota,
por lo que se encuentran empatas a dos.
Y un dato sobre las medallistas: dos de ellas, incluida la
monarca, no habían ganado antes una presea en un mundial.
Netchaeva había ocupado el sexto lugar en La Habana, el 33 en
Leipzig 2005, y el quinto en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Jozwiak archivaba el 40 en Leipzig y el 33 en Turín.
Marzocca reverdeció con un bronce, como el de La Habana 2003,
tras patinar en Leipzig (decimoctava) y Turín (cuadragésimo
primera).
Entre las ilustres que finalizaron sin medallas se encuentran dos
estadounidenses: Mariel Zagunis, campeona olímpica, y Ward, oro en
el mundial anterior, como ya apuntamos, quienes terminaron en los
puestos cinco y diecisiete.