LAS
TUNAS.— Al completar 15 años de ininterrumpida actividad sin accidente
mortal, los trabajadores de la empresa eléctrica de las Tunas
muestran el rigor con que aplican las medidas de seguridad para
proteger lo más importante y valioso: la vida humana.
Este resultado que alienta y compromete se sustenta en normas e
iniciativas para impedir hechos fatales, como el último acontecido
aquí, hace tres lustros (septiembre de 1992), en el sureño municipio
de Amancio Rodríguez.
En opinión de Ana Irene Fernández, especialista de Seguridad y
Salud en la empresa, una de las razones para garantizar todo ese
tiempo sin accidente mortal, es la preocupación para que cada
trabajador conozca, domine y aplique las normas de seguridad y la
disciplina tecnológica, "de manera que ambas se conviertan en un
hábito y en un valor".
La empresa también examina conocimientos en el personal de líneas,
realiza pruebas psicométricas, evalúa factores de riesgo en cada
puesto, adopta medidas con quienes cometen violaciones, estimula los
buenos ejemplos y respeta las cifras asignadas para la compra de
medios de protección individuales y colectivos.
Municipios como los de Las Tunas y Jesús Menéndez no reportan
accidentes fatales desde hace 21 años, en tanto los cinco restantes
(Puerto Padre, Manatí, Majibacoa, Jobabo y Colombia) jamás han tenido
que lamentar muertes por esa causa.