.— El presidente estadounidense,
George W. Bush, manifestó hoy su preocupación por los efectos del
cambio climático, pero rechazó comprometer a su país en las políticas
para reducir la carga contaminante de la atmósfera.
Bush reiteró su negativa a aceptar las cuotas que limitan la
emisión de gases nocivos al medio ambiente, y apeló a la cordura de
cada estado para que desarrollen tecnologías limpias sin afectar sus
respectivas economías.
El mandatario finalizó la reunión entre países más contaminantes
con un llamado a priorizar el desarrollo industrial en beneficio de
las personas, y puso en segundo lugar las políticas ecológicas, pese a
las evidentes muestras sobre el desgaste del planeta.
Aunque manifestó que su administración toma muy en serio el
calentamiento global y convocó para mediados del próximo año un nuevo
encuentro, pospuso para entonces la concertación de un compromiso
acerca del tema.