Inmerso
en los entrenamientos y escudriñando cada detalle encontramos al
capitán de capitanes en su cuartel general.
El mentor Antonio Pacheco nos recibió en el estadio Guillermón
Moncada con la modestia de siempre y esos atributos que, dentro y
fuera de los terrenos de pelota, lo han convertido en uno de los
ídolos de nuestro deporte nacional.
En todas partes se ve a este cubano de cuna santiaguera, pero
alma y obra universal. Acaba de comenzar la preparación de cara a la
próxima temporada y las peñas retoman sus encendidas discusiones
sobre quiénes integrarán las nóminas de la venidera serie.
En su primera impresión el capitán pareció reticente, pero acto
seguido exclamó: "no importa que comience a sonar el río, en
Santiago sabemos qué hacer con las piedras".
¿Muchos dicen que este es un equipo hecho, qué crees?
Cierto que Santiago no se entrega y pelea hasta el último out,
ahí no hay casualidad, pero para integrar la preselección lo hicimos
de forma colegiada, con la presencia de los entrenadores de cada
municipio. Todos tuvieron voz y voto. Tuvimos en cuenta la
capacidad, condiciones físicas, disciplina, lo que cada cual pueda
aportar. No se trata de jóvenes y viejos, el béisbol no es eso. Es
rendimiento, sentido de utilidad.
¿Entonces mantendrán la base del torneo anterior?
El equipo tiene una base muy sólida. Los cambios han de ser
objetivos, necesarios, bien pensados, más cuando nos hemos trazado
el firme propósito de preservar la corona de campeón nacional.
La selección es joven y va madurando sobre la base de la
disciplina y el rigor deportivo. Esto lo asumimos con
responsabilidad y seriedad.
En relación con la pasada temporada habrá exclusiones. Puedo
asegurarte que no integrarán la selección los lanzadores Ángel Puig
y Leodanis Menéndez.
¿Eso implica novedades en el pitcheo?
Valoramos nuevos talentos de la categoría juvenil que lo hicieron
de maravillas en la Provincial y la Liga de Desarrollo. Está el caso
de Alaín Delaz, que asistió al Mundial 15-16, y Roinier Roival,
quien va madurando como atleta, pero tiene que desarrollar mucho
más.
Nuestro pitcheo es de primer nivel. Para incluir a alguien en el
staff tiene que ser con claras posibilidades de lanzar.
¿Qué adelantas de Danny, Ormary y Vera?
Danny Betancourt está en óptimas condiciones. Como atleta ha
cambiado. Hoy es un deportista con mucha voluntad, deseo y optimismo
para jugar al béisbol. Es un Betancourt diferente al de hace dos
años. Quiere sumarse al grupo de jóvenes que tanta alegría han dado
a su provincia, ser parte de ese colectivo y de su historia. Posee
talento para escalar nuevamente posiciones estelares. Nos hace
falta. En lo personal espero mucho de él.
En el caso de Ormary Romero quiero aclarar que donde comienza el
deber termina la amistad. Con todos los atletas que dirijo me une
una excelente relación, pero nunca incluiría a ninguno por su
historia, sino por su rendimiento, por su mérito y capacidad. Es el
típico veterano que le hace falta a una selección, por lo que puede
aportar. Tiene muchos deseos de borrar la imagen de la anterior
campaña. Está muy motivado y realizando una buena preparación.
Ustedes lo verán.
Vera vino de menos a más. Le costó, pero volvió por la puerta
grande a la selección nacional. Su voluntad es de hierro. Es un
lanzador de gran disciplina dentro y fuera del terreno, eso lo hace
grande. Por lo tanto también contamos con él.
¿Mantendrás el cuadro ganador del anterior play off?
Ronnier Mustelier jugará regular la tercera base. Con esto no
estoy descartando que Alexander George también pueda desempeñarse en
la antesala. Esa es una de nuestras fortalezas; no todos los equipos
se pueden dar el lujo de contar con dos atletas de esas condiciones.
Eso responde a la necesidad de que Maikel Castellanos se
desempeñe oficialmente en el jardín izquierdo. El muchacho está en
condiciones de hacerlo. Se lo ganó con sobrados méritos en el último
play off.
¿Consideras que se reconoció el desempeño de los indómitos al
integrar las selecciones nacionales?
Sin lugar a dudas que sí. Pero no solo a los atletas, sino
también al colectivo de dirección. Como conoce la afición, 16
santiagueros fueron a los eventos convocados en la etapa veraniega y
representaron al país dignamente. Hoy están muy animados y se suman
al entrenamiento con mucho entusiasmo.
Esa no es una actitud aislada, forma parte de un principio que le
inculcamos: Hay que defender la camiseta de su territorio con la
misma entereza y dignidad que la del equipo nacional.
La grandeza de los deportistas está en la moral con que se
desempeñan, en el respeto que tengan por su público, en la
disciplina con que se entreguen en el terreno. Eso es lo que
distingue al béisbol revolucionario y al movimiento deportivo
cubano. El que haga otro tipo de selección está perdido.
¿Qué le dices a la afición beisbolera cubana?
Que contrario de lo que se comenta no tengo el más mínimo
problema de salud; que sigo animado y trabajando todos los días.
Que Santiago siente un gran respeto por todas las selecciones que
participan en nuestro clásico nacional. Que daremos lo mejor de
nosotros por el espectáculo y nunca defraudaremos la confianza y el
cariño que nos muestra la afición beisbolera cubana.