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En medio de la variedad que hoy ofrecen 300 filmes de más de 30
países participantes en el Festival de Cine de Río, la cinta
Madrigal, del cubano Fernando Pérez Valdés, logra llamar la
atención.
Ello ocurre precisamente por las características del filme,
reconocidas por el propio realizador, experimentada figura que
comenzó en 1971 como asistente de dirección en Una pelea cubana
contra los demonios y ha trabajado en 27 documentales y cintas de
ficción.
Puedo decir que Madrigal es la película de más riesgo que yo he
hecho en el sentido estético. Es una obra que exige la participación
del espectador y parte del tema de hasta dónde uno puede percibir la
realidad, o si ésta también tiene una visión subjetiva, comentó.
Entrevistado por Prensa Latina sobre esa controvertida cinta de
ambivalencias de las percepciones humanas, confesó que disfruta ver
cómo la mayoría del público se debate entre el desconcierto y la
inquietud, mientras los menos gustan de ella o no la aceptan.
Es un tipo de cine que a mí me interesa hacer también, porque es
muy abierto a muchas interpretaciones, aunque tiene riesgo estético
porque no maneja los códigos más frecuentes en sus dos historias,
dijo.
Pérez Valdés afirma que siempre le gustó hacer un cine que busque
nuevos caminos y por eso en esta ocasión hizo lo contrario a su obra
anterior, Suite Habana (2003), de gran comunicación, que parte de la
realidad y relata "un día cotidiano en mi ciudad".
En Madrigal (2007) he creado un mundo artificial, imaginado, que
puede ser verdad o no serlo, donde el protagonista es un actor de
teatro y a la vez un escritor que convierte en literatura todo lo
que vive sin lograr diferenciar lo subjetivo de la realidad,
explicó.
Sobre su presencia en este festival, indicó que no todos en los
que participado son iguales y este de Río es importante porque
permite que las obras que no encuentran una distribución puedan ser
exhibidas y confrontadas por diversos públicos.
Hay algunos donde la participación del público es más masiva,
como el de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana y el carioca. El
público brasileño asiste mucho, aún cuando no es un festival de los
de "fashion" (moda), "alfombra roja" (estrellas) o marketing, opinó.
Sobre sus planes futuros, adelantó que se prepara para la que
consideró su película más difícil. Se trata de un largometraje de
ficción sobre el Héroe Nacional Cubano, José Martí, que abarcará su
niñez y adolescencia hasta el presidio político.
Quiero narrar la formación de un carácter, mostrar cómo surgió
ese Martí que la mayoría de los cubanos conocemos, enfatizó.
Ese es mi gran desafío, pero me gusta la idea y espero que pueda
realizarse en coproducción del Instituto Cubano de Arte e Industria
Cinematográfica (ICAIC) con la televisión española, manifestó.