. — Dos escritores franceses
acaban de publicar un libro en el que intentan derrumbar el mito
alrededor de la vida de Juana de Arco y afirman que poco o nada de
la historia conocida es cierta.
Bajo el título "El asunto Jeanne de Arc", Marcel Gay y Roger
Senzig se basaron en una investigación de 10 años para explicar que
en realidad Juana de Arco no fue quemada en la hoguera y actuó más
bien como una suerte de diplomática secreta.
Jugó un papel de "arma psicológica" de la corona francesa cuando
estaba en dificultades ante los ingleses y su nombre verdadero era
el de Juana de Orleans, utilizada como icono tras la derrota de
Francia en 1870, aseguraron los autores.
La leyenda es bonita, pero la verdad lo es aún más, recalcaron en
declaraciones a la prensa local.
En el libro también aseveran que la valiente mujer de origen
campesino llegó a casarse y por tanto dejó de ser, como también se
le conoció, Juana la Doncella.
Acusada de brujería en razón de las voces que decía escuchar y
que la conminaban a emprender grandes batallas, Juana de Arco fue
entregada a los ingleses para ser juzgada por un tribunal
eclesiástico en Ruán.
Luego de un proceso de tres meses, fue declarada culpable de
herejía y hechicería. Al defender su inocencia y retractarse de sus
afirmaciones sobre las voces divinas que la acompañaron en sus
luchas, logró conmutar la pena de muerte inicial.
Empero, volvió a cambiar de opinión, fue condenada a la hoguera y
ejecutada el 30 de mayo de 1431. Corrió el rumor entonces de que
salvó la vida, al ser colocada en su lugar otra muchacha, y llegó a
casarse con Robert des Armoises.
Fue canonizada en 1909 y beatificada en 1920, cuando fue
declarada patrona de Francia.