Durante mucho tiempo, señala, la oftalmología cubana y nuestro
centro en particular mantuvieron frecuentes contactos con las
principales instituciones de esa especialidad en los Estados Unidos, a
través de visitas recíprocas, participación en congresos, cursos de
adiestramiento, pasantías, becas, etc.
"Hoy todo ese intercambio académico apenas existe, pues la absurda
política de acosar y multar a cuanto ciudadano norteamericano viaje a
Cuba sin la licencia correspondiente, ha traído consigo que los
oftalmólogos de esa nación hayan dejado de participar en los eventos
organizados aquí. Como la presión sobre ellos es tan grande, ya ni
siquiera se arriesgan a venir desde un tercer país".
Según cuenta el profesor Ríos, en noviembre del 2006 debió viajar a
los Estados Unidos, junto con el doctor Marcelino Río (director del
Pando) y la doctora Blanca Elena Herrera, del Hospital Materno
Infantil Ramón González Coro, para participar en el Congreso Anual de
la Academia Americana de Oftalmología, cita a la cual estaban
invitados.
"Presentamos la solicitud de visa en tiempo y forma, pero los días
fueron pasando y no teníamos respuesta. Ya muy próximo a la fecha del
inicio del evento, a mis compañeros les notificaron que no tenían el
visto bueno de Washington, por tanto quedaban excluidos de asistir al
encuentro".
En mi caso, apuntó, actuaron de manera más burda aún. No me negaron
la visa, pero tampoco me la dieron. Simplemente decían que no había
llegado, y solo avisaron que podría hacer el viaje después de
terminado el congreso. De veras es una forma muy sutil de impedir la
presencia de nuestros médicos y científicos en los eventos de primer
nivel que se celebren allá, una suerte de "limbo migratorio", porque
cuando me devolvieron el pasaporte no tenía ninguna anotación, era
como si nunca hubiera hecho los trámites requeridos en la Oficina de
Intereses, indicó.
Al impedírseles asistir al foro, tampoco pueden representar a la
Sociedad Cubana de Oftalmología en las reuniones de la Asociación
Panamericana de esa especialidad, que sesiona siempre de forma
simultánea al Congreso Anual de la Academia Americana.
Como otras instituciones del sistema nacional de Salud, el Pando
Ferrer también está incluido en la lista negra de los hospitales
cubanos a los que se les priva de cualquier medicamento, dispositivo o
equipo que tenga componentes norteamericanos. Lo mismo sucede con
determinadas firmas editoriales a la hora de adquirir bibliografía
para los residentes y especialistas.
Quizás el ejemplo más ilustrativo de la especificidad del bloqueo
contra el centro sea el prohibir explícitamente la venta a este del
producto VISUDYNE (VERTEPORFINA), una sustancia inyectable utilizada
en el tratamiento de la degeneración macular relativa a la edad,
producida en Estados Unidos y comercializada por la firma europea
NOVARTIS. Aunque el país la adquiera con el propio vendedor, su uso
está vedado en la institución.
Tampoco pueden disponer de un perímetro y otros equipos fabricados
en la nación norteña, incluso si solo contienen algún elemento o
accesorio de procedencia estadounidense. Así sucede con un modelo de
Angiógrafo, hecho en Alemania. Ello encarece los costos de las
operaciones de compra.
Vale recordar que el Instituto Cubano de Oftalmología Ramón Pando
Ferrer, centro de referencia nacional para la asistencia y la docencia
en la especialidad, dispone de profesionales altamente calificados en
el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades oculares.
Cuenta con 34 salones de cirugía dotados de la tecnología más
avanzada, donde solo en el año 2006 fueron operados 40 830 pacientes,
de ellos 27 126 cubanos (la mayoría), incluidas las cifras récord de 1
016 cirugías de retina vítreo, y 332 trasplantes de córnea.
Participa de manera activa en la Operación Milagro dentro y fuera
de Cuba. Mediante este programa sus especialistas han devuelto la
visión a miles de personas de 30 países, en particular de América
Latina y el Caribe.
Recientemente el colectivo de trabajadores del Pando Ferrer mereció
la Bandera por el 40 aniversario de la Caída del Che, la cual le será
entregada el venidero 2 de octubre.
Es muy posible que tales credenciales expliquen las "razones" de
tanta irracionalidad y ensañamiento contra el desarrollo de la
medicina cubana.