— Importantes detalles de la
conspiración entre los presidentes George W. Bush y José María Aznar
para invadir Iraq y deshacerse de Saddam Hussein revela hoy El País,
que publica el acta de una reunión secreta.
Dicho encuentro se produjo el sábado 22 de febrero de 2003 en el
rancho Crawford, Texas, y en el mismo el jefe de la Casa Blanca le
comunicó a su amigo español la decisión de eliminar a Hussein, señala
el acta.
"Quedan dos semanas. En dos semanas estaremos militarmente listos.
Estaremos en Bagdad a finales de marzo", le dijo Bush a Aznar.
Bush había aceptado el 31 de enero de 2003 —tras una entrevista con
el entonces primer ministro británico Anthony Blair— introducir una
última maniobra diplomática: una segunda resolución del Consejo de
Seguridad de la ONU para dar viso legal a la agresión, pero fracasó.
El mandatario estadounidense era consciente de las dificultades
internas de Blair y de Aznar. Este último enfrentó una manifestación
de tres millones de españoles en varias ciudades contra la invasión a
Iraq.
"Necesitamos nos ayudéis con nuestra opinión pública", rogó Aznar a
Bush y éste le prometió que "la resolución estará hecha a la medida de
lo que pueda ayudarte. Me da un poco lo mismo el contenido", indica el
texto del acta.
Según el documento, Aznar respondió que: "Nos ayudaría ese texto
para ser capaces de copatrocinarlo y ser sus coautores y conseguir que
mucha gente lo patrocine", con lo cual se ofreció a dar cobertura
política europea a Bush junto con Blair.
Aznar había viajado el 20 de febrero con su esposa Ana Botella a
Estados Unidos, haciendo una escala en México para persuadir
(infructuosamente) al presidente Vicente Fox de la necesidad de apoyar
a Bush.
En la reunión de Texas participaron la secretaria de Estado
norteamericana Condoleezza Rice y el jefe de asuntos europeos del
Consejo de Seguridad Nacional, Daniel Fried.
Además, el asesor de política internacional de Aznar, Alberto
Carnero, y el embajador de España en Washington, Javier Rupérez.
Bush y Aznar mantuvieron de forma conjunta, como parte del
encuentro, una conversación telefónica con Blair y el presidente del
Gobierno italiano, Silvio Berlusconi.
El acta revela la conjura de amenazas a miembros del Consejo de
Seguridad de la ONU, el complot contra el informe del inspector Hans
Blix sobre armas de destrucción masiva, y los motivos de la reunión de
las Azores de Bush, Aznar y Blair el 16 de marzo de 2003.
En las Azores los tres decidieron sustituir al Consejo de Seguridad
de la ONU y usurparon sus funciones para declarar por su cuenta y
riesgo la invasión genocida a Iraq.