— Aunque los demócratas ganen la
Casa Blanca en 2008, lo más probable es que la mayoría de las tropas
estadounidenses permanezcan en Iraq un tiempo indefinido, subrayó hoy
el diario San Francisco Chronicle.
Pese al criterio contra la guerra de dos tercios de la población
norteamericana, el liderazgo demócrata está demostrando que sería
incapaz de imponer un nuevo curso a la estrategia de Washington en el
Medio Oriente, comenta una reseña del rotativo.
Entretanto, agrega el texto, el gobierno del presidente George W.
Bush utiliza todo su arsenal político para dejar el mayor número
posible de efectivos en el país árabe hasta el final de su mandato en
2009.
La mayoría de los aspirantes presidenciales demócratas tampoco han
manifestado una clara disposición para el retiro total de los
militares y favorecen mejor un "retorno gradual y parcial a largo
plazo", apunta el Chronicle.
En un reciente encuentro con reporteros, la senadora Hillary Rodham
Clinton, se negó a prometer que todas las fuerzas norteamericanas se
retirarían de Iraq si ella alcanza la mansión ejecutiva tras los
próximos comicios.
No voy a entrar en juicios hipotéticos, ni quiero especular sobre
cómo nosotros vamos a actuar desde la Oficina Oval cuando tenga la
autoridad para tomar algunas decisiones, explicó la ex primera dama.
Según el analista Charles Kupchan, la inclinación generalizada
entre los demócratas es mantener la presencia de 60 mil militares en
la nación oeste-asiática para proteger recursos e inversiones
norteamericanas.
En opinión del gobernador de Nuevo México, William Richardson,
ninguno de sus correligionarios y principales pretendientes a jefes de
Estado (Hillary Clinton, Barack Obama y John Edwards) apoya un
repliegue total de las tropas estadounidenses.
Las incertidumbres pública y estratégica que provocaría el retiro
del ejército del Pentágono, más las eventuales consecuencias de ese
hecho, impedirán que el futuro Ejecutivo de este país respalde tal
medida, concluye el diario.