La delegación cubana se retiró del plenario de la
Asamblea General de las Naciones Unidas en señal de profundo rechazo
al discurso arrogante y mediocre del presidente Bush.
Bush es responsable del asesinato de más de 600 000
civiles en Iraq, autorizó la tortura de prisioneros en la Base Naval
de Guantánamo y el secuestro de personas, vuelos clandestinos y
cárceles secretas. Es un criminal y no tiene ni autoridad moral ni
credibilidad para juzgar a ningún otro país.
Cuba condena y rechaza cada letra de su infame
diatriba. (AIN)