. — Agentes federales
estadounidenses grabaron conversaciones implicatorias entre el senador
republicano Ted Stevens y un ejecutivo de compañía petrolera de Alaska
relacionado con un caso de corrupción, confirmaron hoy fuentes de
prensa.
Se trata de un caso de gran impacto judicial para el partido del
presidente George W. Bush porque el empresario cómplice de Stevens ya
se declaró culpable de soborno ante un tribunal del norteño estado,
recordó un reporte de la CNN.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) aseguró que los registros
de la plática entre Stevens —quien pretende reelegirse en 2008— y Bill
Allen, ex gerente de servicios de la compañía VECO, quedaron a
disposición de fiscales.
En mayo pasado, Allen y otro ejecutivo de VECO confirmaron su
responsabilidad por los pagos ilegales de casi medio millón de dólares
a varios funcionarios públicos en Alaska.
Oficiales de dos agencias federales inspeccionaron la casa del
senador republicano en julio último, y luego la pesquisa judicial
involucró además a un cabildero del norteño estado estadounidense.
Agentes del FBI y del Servicio Interior del Rédito precisaron que
la mansión del correligionario del presidente W. Bush continuará bajo
vigilancia los próximos meses.
Stevens, de 83 años, uno de los más veteranos republicanos en el
Senado, ha estado bajo investigación debido a un polémico proyecto
empresarial que comenzó en 2000 y dobló el tamaño de su residencia en
la localidad de Girdwood.
La renovación constructiva fue planeada por Allen, el contratista
acusado de intentar sobornar a varios legisladores. Stevens fue
presidente del Comité de Apropiaciones y ha representado al inmenso y
escasamente poblado estado desde 1968.