— Policías neoyorquinos se
enfrentan hoy a un proceso judicial por presuntamente haber dejado
morir a un inmigrante latinoamericano que pidió servicios médicos de
urgencia.
René Pérez, un inmigrante guatemalteco, fue encontrado moribundo el
pasado 28 de abril y falleció a la mañana siguiente de hemorragia
interna y contusiones en el abdomen, recordó el diario La Prensa.
Según registros de la corte, el agente George Bubaris y otros dos
patrulleros acudieron al llamado de ayuda de Pérez y luego lo
abandonaron en la calle al parecer por prejuicios racistas.
Tras meses de investigaciones, la fiscalía entrevistó a los
patrulleros Edward Dwyer y Edward Dunnigan, presuntos testigos de lo
ocurrido esa noche cerca del cuartel policial de Mount Kisco.
Dwyer y Dunnigan aseguran que Bubaris les narró de forma despectiva
sobre el incidente con el inmigrante, y dijo: "Me fui de cacería
anoche, tuvimos que dar una especie de aventón a un sujeto".
El oficial Bubaris y otros uniformados fueron acusados de homicidio
involuntario, detención ilegal y mala conducta policial en relación
con la muerte de Pérez, de 42 años.