Más de 500 toneladas de humus de lombriz producen y aplican
anualmente el vivero y la finca de frutales de la cooperativa de
crédito y servicios 17 de Mayo, en el municipio habanero de Bejucal.
El ingeniero Lázaro Hernández, director de esas unidades
-declaradas de Excelencia Nacional-, dijo a la AIN que ese tipo de
fertilizante orgánico favorece el desarrollo de las plantas, al
garantizar frutas más sanas, a la vez que evita la contaminación del
medio ambiente.
Apuntó que otro producto ecológico utilizado por ellos es el
bionematicida conocido por tricodelma, el cual emplean con magníficos
resultados para combatir las plagas en los semilleros.
El pasado año allí se obtuvieron y comercializaron más de un cuarto
de millón de posturas de 37 especies, fundamentalmente mango, guayaba,
aguacate y fruta bomba, para fomentar plantaciones en varias
provincias.
La finca y el vivero serán visitados por delegados al Encuentro
Internacional de Agroecología que sesiona en ambas provincias
habaneras.