Esta buena noticia quedó ratificada en el balance de los estimados
agrícolas del pasado 30 de junio, con índices que aseguran tal logro.
Ulises Rosales del Toro, miembro del Buró Político y ministro del
Azúcar, señaló que ello demuestra la eficiencia que, gradualmente, se
alcanza en la producción cañera, pero no es solo en los rendimientos.
Destacó que, al cierre del primer semestre del año, el balance
económico reflejó que de las 349 Cooperativas de Producción
Agropecuaria, el 93% era rentable. Y es que el sector, dijo, avanza en
caña y en los alimentos en los cuales también se crece, como en la
leche y los cultivos varios.
El trofeo de oro, que dignifica y estimula a los colectivos de 54
toneladas por hectárea o más, fue ganado por 66 de las 279
cooperativas; 56 recibieron el de plata, al rebasar las 45 toneladas;
y otras 41 el trofeo de bronce, al superar las 40 toneladas de caña
por hectárea.
La nómina de las mejores está encabezada por la Cooperativa Primer
Soviet de América, de Bayamo, con 90 toneladas de caña por hectárea.
El 75% de sus plantaciones están en secano, o sea, carecen de regadío.
Esto significa que más de la mitad de las CPA premiadas en fecha
reciente, en el Memorial José Martí, en la Plaza de la Revolución
capitalina —significó el titular del MINAZ—, integran un destacamento
de vanguardia capaz de impulsar con su ejemplo a las que todavía no
alcanzan esas categorías productivas, aunque muchas están en camino.
La caña es vital para que el Ministerio del Azúcar pueda
incrementar sus niveles productivos y cumplir compromisos internos y
de mercado.
Es por eso que el Partido y el Estado, y en especial el Comandante
en Jefe Fidel Castro, dan preferencia a la recuperación de este
cultivo, aplicándose medidas de carácter económico, organizativo y de
estimulación, que comienzan a dar sus frutos en el sector cooperativo
y campesino y en las Unidades Básicas de Producción Cooperativa.
A lo antes señalado se unen condiciones del tiempo favorables al
acompañarse de un nivel de humedad que si bien interfirió la cosecha
pasada, contribuye hoy al crecimiento y desarrollo de las cepas.
Las fuerzas de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP)
suministraron a los centrales, en la cosecha del 2007, casi el 22% de
la caña molida.