Aseguran
que durante los meses de verano, en el interior de una casa de cultivo
protegido la temperatura llega a sobrepasar los 38 grados Celsius.
Para soportar el intenso calor, Eduardo Salas puso en práctica su
propio método: "Apenas despunta el día entro con mi radiecito, pongo
música y empiezo a atender mis plantas: inocular la hormona para
fecundar la flor, aplicar fertilizantes, deshijar, resembrar, enredar
cordeles¼ "
Sin duda le ha dado buen resultado. Este joven obrero agrícola que
desde hace siete años labora en una empresa agropecuaria del
Ministerio del Interior (MININT), tiene a su cargo la atención de una
casa de cultivos tapados. Con su esfuerzo cotidiano y "siguiendo al
pie de la letra la carta tecnológica", concluye las cosechas de
tomates, pepinos y pimientos con porcentajes que prácticamente
duplican lo planificado.
"Le cogí amor al pedacito mío, dice. Yo mismo limpié y preparé esta
casa; levanté pasillos enteros para sacar las raíces de las matas,
pues antes esto era un hidropónico. Cuando uno recoge los productos se
siente útil, satisfecho. Veo los resultados y sé que lo que hago es
bueno para el país."
Eduardo es uno de los miles de trabajadores civiles de la Defensa
—integrantes de los ministerios del Interior o de las Fuerzas Armadas—
que desde sus puestos, ya sea en sectores productivos o de prestación
de servicios, ponen todo su empeño en fortalecer la capacidad
defensiva del país y en garantizar la tranquilidad ciudadana, la
salud, superación, alimentación y transportación de los miembros de
los cuerpos armados.
Siempre
junto a los tanques
En
la década de los sesenta Sergio González López era tanquista. El
tiempo pasó, pero no pudo despegarse de estos impresionantes medios de
combate. Desde hace 31 años trabaja como mecánico de motores de
tanques en una empresa militar industrial.
"En las FAR aprendí a respetar y querer la propiedad estatal; no me
gusta que ninguna pieza útil se bote o se maltrate. Hay que ver cómo
entran los tanques a los talleres; sin embargo, con un fuerte trabajo
del colectivo los ponemos nuevamente en disposición combativa.
"Siento gran amor por mi trabajo. Sé que con mi labor aporto un
granito de arena en la consolidación de la defensa de la Patria."
Ahorrar con talento
Más
de tres décadas llevan trabajando Rigoberto Salgado y Aquilino Arteaga
en una Gran Unidad de Tanques de las FAR. Uno como tornero, el otro
como técnico energético.
Pienso que la actividad nuestra dentro de las Fuerzas Armadas es
vital, comenta Rigoberto, pues el periodo especial provocó mucha
escasez. Asumimos entonces la tarea de mantener la técnica en
disposición combativa mediante la fabricación de piezas de repuesto y
la reparación de medios y agregados que antes podíamos adquirir en
otros países. Y así lo seguiremos haciendo, para salvaguardar las
conquistas de la Revolución.
También al ahorrar y controlar los portadores energéticos estamos
aportando a la defensa del país, precisa Aquilino. El combustible que
no se despilfarra reduce las importaciones, y sirve para que nuestra
técnica esté lista para salir a combatir si el enemigo osa agredirnos.
Dar vida a los proyectos
Esta
ha sido una buena escuela, afirma la técnico Alicia Uriarte Salabarría,
quien lleva 37 años de labor en una Unidad Básica de Proyectos de las
FAR. Aquí, dice, aprendí a trabajar en colectivo y con disciplina.
Empecé como dibujante y hoy soy proyectista de viviendas y de otras
construcciones de las Fuerzas Armadas.
"Ya tengo edad de jubilarme, pero lo estoy pensando. Me siento
útil, es muy satisfactorio ver cómo lo que uno proyecta va tomando
vida en edificaciones tan necesarias para el país."
Mantener listos
los medios de transporte
En los talleres de la Unidad de Desarrollo del Transporte del
MININT velan por el mantenimiento y reparación de equipos pesados y
ligeros pertenecientes a esta institución, a la vez que confeccionan
prototipos y fabrican en serie vehículos modificados: patrulleros, de
incendio, de destino especial, tránsito, técnica canina y otros.
Al asegurar los medios de transporte, dice el ingeniero mecánico
Raúl del Toro Arce, damos nuestro aporte al mantenimiento de la
tranquilidad ciudadana.
En el empeño por lograr mayor ahorro económico y disminuir
importaciones, no les faltan experiencias. Del Toro, al frente de la
Asociación de Innovadores y Racionalizadores del centro, pone como
ejemplo el diseño y fabricación de las balisas por parte de
especialistas de la Unidad. Tales accesorios (luces ubicadas encima de
los vehículos para señalizar la prioridad en la vía) se producen en
coordinación con el Centro de Desarrollo Técnico del MININT, a un
costo aproximado del 15% de su valor en el mercado internacional.