Ingenio como arma

Trabajadores civiles de la Defensa narran a Granma sus experiencias en el desarrollo de importantes tareas encaminadas, fundamentalmente, a fortalecer la capacidad defensiva del país y a garantizar la tranquilidad ciudadana

LOURDES PÉREZ NAVARRO y JORGE LUIS GONZÁLEZ (fotos)
lourdes.p@granma.cip.cu

Aseguran que durante los meses de verano, en el interior de una casa de cultivo protegido la temperatura llega a sobrepasar los 38 grados Celsius. Para soportar el intenso calor, Eduardo Salas puso en práctica su propio método: "Apenas despunta el día entro con mi radiecito, pongo música y empiezo a atender mis plantas: inocular la hormona para fecundar la flor, aplicar fertilizantes, deshijar, resembrar, enredar cordeles¼ "

Sin duda le ha dado buen resultado. Este joven obrero agrícola que desde hace siete años labora en una empresa agropecuaria del Ministerio del Interior (MININT), tiene a su cargo la atención de una casa de cultivos tapados. Con su esfuerzo cotidiano y "siguiendo al pie de la letra la carta tecnológica", concluye las cosechas de tomates, pepinos y pimientos con porcentajes que prácticamente duplican lo planificado.

"Le cogí amor al pedacito mío, dice. Yo mismo limpié y preparé esta casa; levanté pasillos enteros para sacar las raíces de las matas, pues antes esto era un hidropónico. Cuando uno recoge los productos se siente útil, satisfecho. Veo los resultados y sé que lo que hago es bueno para el país."

Eduardo es uno de los miles de trabajadores civiles de la Defensa —integrantes de los ministerios del Interior o de las Fuerzas Armadas— que desde sus puestos, ya sea en sectores productivos o de prestación de servicios, ponen todo su empeño en fortalecer la capacidad defensiva del país y en garantizar la tranquilidad ciudadana, la salud, superación, alimentación y transportación de los miembros de los cuerpos armados.

Siempre junto a los tanques

En la década de los sesenta Sergio González López era tanquista. El tiempo pasó, pero no pudo despegarse de estos impresionantes medios de combate. Desde hace 31 años trabaja como mecánico de motores de tanques en una empresa militar industrial.

"En las FAR aprendí a respetar y querer la propiedad estatal; no me gusta que ninguna pieza útil se bote o se maltrate. Hay que ver cómo entran los tanques a los talleres; sin embargo, con un fuerte trabajo del colectivo los ponemos nuevamente en disposición combativa.

"Siento gran amor por mi trabajo. Sé que con mi labor aporto un granito de arena en la consolidación de la defensa de la Patria."

Ahorrar con talento

Más de tres décadas llevan trabajando Rigoberto Salgado y Aquilino Arteaga en una Gran Unidad de Tanques de las FAR. Uno como tornero, el otro como técnico energético.

Pienso que la actividad nuestra dentro de las Fuerzas Armadas es vital, comenta Rigoberto, pues el periodo especial provocó mucha escasez. Asumimos entonces la tarea de mantener la técnica en disposición combativa mediante la fabricación de piezas de repuesto y la reparación de medios y agregados que antes podíamos adquirir en otros países. Y así lo seguiremos haciendo, para salvaguardar las conquistas de la Revolución.

También al ahorrar y controlar los portadores energéticos estamos aportando a la defensa del país, precisa Aquilino. El combustible que no se despilfarra reduce las importaciones, y sirve para que nuestra técnica esté lista para salir a combatir si el enemigo osa agredirnos.

Dar vida a los proyectos

Esta ha sido una buena escuela, afirma la técnico Alicia Uriarte Salabarría, quien lleva 37 años de labor en una Unidad Básica de Proyectos de las FAR. Aquí, dice, aprendí a trabajar en colectivo y con disciplina. Empecé como dibujante y hoy soy proyectista de viviendas y de otras construcciones de las Fuerzas Armadas.

"Ya tengo edad de jubilarme, pero lo estoy pensando. Me siento útil, es muy satisfactorio ver cómo lo que uno proyecta va tomando vida en edificaciones tan necesarias para el país."

 Mantener listos los medios de transporte

En los talleres de la Unidad de Desarrollo del Transporte del MININT velan por el mantenimiento y reparación de equipos pesados y ligeros pertenecientes a esta institución, a la vez que confeccionan prototipos y fabrican en serie vehículos modificados: patrulleros, de incendio, de destino especial, tránsito, técnica canina y otros.

Al asegurar los medios de transporte, dice el ingeniero mecánico Raúl del Toro Arce, damos nuestro aporte al mantenimiento de la tranquilidad ciudadana.

En el empeño por lograr mayor ahorro económico y disminuir importaciones, no les faltan experiencias. Del Toro, al frente de la Asociación de Innovadores y Racionalizadores del centro, pone como ejemplo el diseño y fabricación de las balisas por parte de especialistas de la Unidad. Tales accesorios (luces ubicadas encima de los vehículos para señalizar la prioridad en la vía) se producen en coordinación con el Centro de Desarrollo Técnico del MININT, a un costo aproximado del 15% de su valor en el mercado internacional.

 

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