Las
dificultades económicas y de gobernabilidad que habían obstaculizado
el funcionamiento de la Organización para la Unidad Africana (OUA),
creada en 1963, evidenciaron la necesidad de replantearse las
prioridades a seguir para encauzar el camino futuro.
La OUA había cumplido los objetivos de liberar a África del
apartheid. Pero rescatar el Plan de Lagos de 1980, que proponía un
desarrollo endógeno o propio, y el Tratado de Abuja, propuesto en
1991, con el fin de erigir instituciones como el Banco Central
Africano, la Unión Monetaria, la Corte de Justicia, y en particular,
el Parlamento Panafricano, exigía un esfuerzo mancomunado hacia la
integración.
La Unión Africana (UA) surgió con ese propósito. "Esta organización
tiene hoy instituciones propias para construir en el continente un
país único. Somos partidarios de la no indiferencia", dijo el
presidente de la Comisión de la UA, Alpha Oumar Konaré, durante una
Conferencia Magistral sobre la situación actual de esa región,
ofrecida en la sede del Ministerio Cubano de Relaciones Exteriores.
Konaré, quien fuera consultor de la UNESCO en el Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y a lo largo de un decenio
(1992-2002) presidente de la República de Mali, refirió que el llamado
continente negro alberga la mayor cantidad de pobres del mundo, con
alta incidencia del SIDA, una esperanza de vida que se reduce a los 47
años, 30 menos que en Europa, y conflictos armados, algunos ya
históricos, que se presencian en diversos territorios.
Esas declaraciones sirvieron de preámbulo a un intercambio con
Granma:
––¿Cuál es la mayor urgencia que tiene hoy la Unión Africana?
"África ha sido muy dependiente. Las Metas del Milenio proponen
para el 2015, entre otras premisas, la educación gratuita para toda la
población y la reducción de la mortalidad infantil. Si no hacemos algo
urgente esto se cumpliría un siglo después. Creo que debemos
implementar las condiciones para un trabajo más transparente y unido.
El programa de desarrollo para África tiene que ser hecho por
africanos, ser autóctono. Esto es lo fundamental y, por supuesto,
necesitamos la paz y la seguridad".
––¿Cómo acogió la UA la reclamación de Cuba al solicitar una mayor
presencia de países africanos en el Consejo de Seguridad de la ONU?
"Creo que África también está luchando hoy por sus derechos y para
cambiar las reglas que imponen las grandes potencias; si esto no se
logra, nunca será vencida la pobreza y la inseguridad va a
fortalecerse aún más; por lo tanto, se necesita una mayor
democratización de todo el sistema de Naciones Unidas. El Consejo de
Seguridad debe ser más abierto, así como la Asamblea General y todas
las instituciones de Bretton Woods. Esto es una exigencia, lo que
ratifica que compartimos la lucha de Cuba".
La firma este lunes del Memorándum de entendimiento entre la Isla y
la UA, que fortalece los vínculos bilaterales en la esfera política,
económica y cultural, evidencia que Cuba da nuevos pasos para
inscribirse en el futuro de África.
A unos meses de la histórica victoria de Cuito Cuanavale, este
instrumento representa, al decir del Presidente de la UA, "un acto de
fe, es nuestra voluntad política para continuar trabajando juntos en
el mismo espíritu de humanismo, basado en la justicia, y la
solidaridad, como siempre ha sido el caso entre los países africanos y
Cuba".