Los últimos movimientos del Departamento
de Defensa demuestran el fracaso de la táctica del refuerzo militar en
Iraq, patrocinada por la Casa Blanca, subrayó hoy el representante
demócrata Tom Lanton.
Según el congresista, el aumento de las tropas norteamericanas en
enero pasado fue un fiasco estratégico porque no logró el objetivo
esencial de controlar la violencia en el país árabe en conjunción con
las autoridades iraquíes.
Técnicamente, el incremento de efectivos ha fallado. No pudo hacer
disminuir las acciones de la insurgencia y tuvo un costo político
considerable, sostuvo el demócrata de California.
Lantos, presidente del Comité de Asuntos Extranjeros en la cámara
baja, formuló este sábado la respuesta partidista a la semanal
alocución radial del presidente George W. Bush, emitida en la mañana.
Ahora la rama ejecutiva y la comandancia castrense en Iraq tienen
la difícil misión de restaurar la credibilidad de una política
desacreditada por el estancamiento de las tropas en el Medio Oriente,
sostuvo el veterano legislador.
Las necesidades de Estados Unidos sobre una nueva dirección de su
política en Iraq aumentan al mismo ritmo que la urgencia de considerar
un plan para el repliegue de efectivos en ese país del Golfo Pérsico,
agregó.
Esta semana el mandatario sugirió que dejará a su sucesor las
decisiones difíciles sobre el futuro de una invasión que ha costado a
Washington la muerte de casi cuatro mil soldados desde 2003.
Bush anunció el pasado jueves, en un discurso de 20 minutos, el
proyectado regreso de unos 21 mil 500 militares destacados en el país
árabe, pero plan de retiro se extiende hasta julio de 2008.