El presidente George W. Bush retomó hoy el
tema de Iraq en su alocución sabatina y reiteró la defensa de lo que
llamó la "estrategia del retorno con éxito" de las tropas
estadounidenses.
Al recalcar su argumentación sobre la reducción mínima de los
efectivos norteamericanos, el gobernante republicano explicó que su
programa militar se basó en recomendaciones de los comandantes en el
teatro de operaciones.
Mientras más exitosas sean nuestras misiones en la nación del Medio
Oriente, con más frecuencia moveremos soldados de regreso a Estados
Unidos, apuntó el mandatario en su tradicional discurso radial.
Esta semana Bush confirmó planes del Pentágono sobre el retiro de
cinco mil 700 soldados de Iraq antes de diciembre próximo, hasta la
discreta cifra de 21 mil 500 en julio venidero.
Demócratas en el Congreso rechazaron el programa del ejecutivo por
insuficiente y adelantaron que apretarán las tuercas parlamentarias en
pos de un repliegue más generalizado.
La mayoría de los estadounidenses permanecen profundamente
escépticos en relación con las políticas del presidente W. Bush
respecto a la guerra en Iraq, reveló un reciente sondeo de la cadena
CNN.
El mismo día en que el gobernante dirigió un discurso especial a la
nación, la encuesta de la televisora norteamericana reflejó que el
jefe de la Casa Blanca sólo atrae actualmente un 36 por ciento de
respaldo ciudadano.
Según las fuentes, el 61 por ciento de los consultados desaprobó la
gestión de la Oficina Oval y el mismo número señaló que las políticas
de Washington conducen al país en una dirección errónea.
La investigación patrocinada por la agencia Opinión Research
entrevistó a mil 17 adultos desde el pasado domingo, y el estudio
tiene un margen de error de tres puntos porcentuales.
Más de tres mil 750 soldados norteamericanos murieron en Iraq desde
marzo de 2003, y unos 20 mil regresaron heridos a este país.