La Secretaría del Medio Ambiente reconoció
hoy que las lluvias de la noche del viernes y de hoy ayudaron a
extinguir parte de los incendios forestales que afectan a
departamentos del noreste paraguayo.
Desde hace tres semanas se registran siniestros en los
departamentos de San Pedro (centro) y Concepción (noreste), en la
frontera con Brasil, pero las altas temperaturas, fuertes vientos y la
prolongada sequía los han propagado a otras provincias.
Por este desastre, al menos unas 15 mil familias, alrededor de 100
mil personas, sufren las consecuencias de los incendios de bosques,
pastos y cultivos, aseguró el ministro de Emergencia Nacional, José
Key Kanasawa.
Los fuegos arrasaron con más de un millón de hectáreas de bosques y
sembradíos en el noreste del país.
Ante tal situación, el gobierno del presidente paraguayo, Nicanor
Duarte, declaró el miércoles pasado el estado de emergencia en el
país.
Varias naciones han respondido a la solicitud de ayuda
internacional de Asunción.
Desde el fin de semana pasado, cuatro avionetas hidrantes y una
aeronave de apoyo brasileñas operan en las regiones más afectada.
Argentina, envió ayer un avión cisterna.
El gobierno venezolano, prometió donar un millón de dólares y
correr con los gastos que demandarán la presencia de un avión hidrante
ruso, con un tanque de 41 mil litros de agua.
Además, dos helicópteros de la Fuerza Aérea Venezolana también
desde el viernes tratan de aplacar los incendios.
Sobre las cusas de los siniestro, hasta el momento las autoridades
no tienen nada definido.