La celebración de una Cumbre de los
movimientos sociales y la propuesta de un comisión de alto nivel,
sobresalieron esta semana en Bolivia como vías para destrabar la
Asamblea Constituyente.
El foro, que postergó sus sesiones 30 días por falta de seguridad
en la sureña ciudad de Sucre, su sede, encontró en la cita de más de
13 mil campesinos e indígenas, el respaldo necesario para ratificar su
condición de escenario nacional para refundar el país.
Organizadores de la concentración popular, como Isaac Avalos,
secretario de la Confederación Sindical Unica de Trabajadores
Campesinos de Bolivia, señalaba que si antes los pueblos originarios
lucharon por la conquista de los recursos naturales, ahora el frente
era salvar la llamada Revolución democrática y cultural de Bolivia.
También Julio Salazar, dirigente de los cocaleros del Chapare,
afirmó que los históricamente marginados, son ahora mayoría y no
permitirían que la oligarquía minoritaria siga con imposiciones.
Todo eso debe cambiar. De ahí que nada ni nadie podrá impedir que
antes del 14 de diciembre, los bolivianos contemos con una nueva
Constitución, remarcó.
Asimismo la presidenta de la Asamblea, Silvia Lazarte, explicó que
de diversas maneras la oposición ha tratado de boicotear el cambio.
De otra parte, miembros de la directiva del foro propusieron la
creación de una comisión de alto nivel con presencia de partidos
políticos representados para salvar sus sesiones plenarias.
De acuerdo con Angel Villacorta, vicepresidente, esa instancia se
decidirá la próxima semana en un encuentro de los jefes de bancada.
Villacorta explicó a Prensa Latina que, de acuerdo con la
iniciativa, la comisión la completarían representantes del ejecutivo,
el parlamento, el poder judicial, la directiva de la Constituyente y
líderes de organizaciones sociales y comités cívicos.
Explicó además que el objetivo de esa propuesta es que se traten
temas considerados polémicos, entre ellos la formación del nuevo
Estado y la capital, lo que permitirá reanudar las sesiones.