Hace dos fines de semana los tres mejores clavadistas cubanos salieron
con rostros contraídos de la ciudad británica de Sheffield, sede de
la fase inicial de la I Serie Mundial, pero viernes y sábado, como
se recuerda, lo hicieron con caras felices de Ciudad de México.
¿Habrá buenas noticias hoy y mañana en la china Nanjing,
organizadora de la tercera y última etapa? Esperemos...
Hoy, en lo que constituye tema de interés cubano, se disputarán
la plataforma sincronizada (José Antonio Guerra-Erick Fornaris), en
tanto mañana tendremos el trampolín sincronizado (Fornaris-Jorge
Betan-court), y la plataforma individual (con el gran Guerra,
subcampeón mundial de Edmonton 2005).
Lo mejor en Sheffield, como se recuerda, fue el cuarto lugar de
Guerra-Fornaris (426.60), y lo más lamentable resultó que Guerra
(471.40) no pudo incluirse entre los cuatro que disputaron las
medallas.
Pero en Ciudad de México los antillanos ganaron tres medallas:
una de plata (Guerra-Fornaris, 427.02) y dos de bronce, logradas
desde la pla-taforma individual (Guerra, 531.40) y el trampolín
sincronizado (Fornaris-Betancourt, 400.29).
Los cubanos, de cara a próximas competencias, declararon: "No po-demos
esperar un error de los chinos, tenemos que seguir trabajando muy
duramente".
Algunos parecen sentir el cansancio de la temporada, pero otros
han logrado atenuarlo, como la mexicana Paola Espinosa, quien unió
su bronce en casa desde la plataforma a otras preseas importantes
logradas en los dos últimos meses. Nos referimos a tres doradas en
los Juegos Panamericanos de Río 2007, y dos oros, una plata y un
bronce en la Universiada, en Tailandia.
Ocurrió algo lamentable hace unos días: Galperin se lesionó el
sábado en el calentamiento de las preliminares individuales de
plataforma, y no pudo seguir en la porfía; pero, afortunadamente, el
reporte médico descartó cualquier problema óseo ocasionado por el
fuerte impacto que tuvo al caer de espaldas al agua.
Galperin, de 21 años de edad, según la misma fuente, pudo nadar
hasta el borde de la pileta, donde permaneció unos instantes,
agarrado del barandal de la escalera, mientras el servicio médico,
que se acercó de inmediato, lo esperaba a que saliera de la piscina.
La lesión le produjo algunos hematomas en la parte baja de la
espalda, pero salió caminando de la piscina, acompañado del aplauso
solidario del público. (R.P.V.)