Peldaño a peldaño, la agrupación Caribe Girls ha ido ascendiendo
en la escala de la madurez. Así lo demuestran con la salida de su
tercer álbum, Mi sueño, presentado esta semana en La Habana
por el sello EGREM.
En este nuevo repertorio de deseos llevados al fonograma, los
sonidos parecen más despiertos, incluso incisivos, como en el caso
de Amigo mío, tema de Cristian Alonso, a la manera de lo que
suele llamarse salsa cubana; o de Cuéntame, versión de la
pieza de Juan Formell, o El caracolito, tema inédito de Ángel
Bonne, cuya interpretación hace pensar en el comienzo de un nuevo
capítulo en la presencia femenina en nuestra música bailable.
La banda, liderada por Thiving Guerra, joven y excelente música,
contó en el disco con la producción del maestro Joaquín Betancourt y
el concurso de músicos invitados del nivel de Roelvis Reyes (drums),
Yaroldys Abreu (percusión menor), Amaurys Pérez Rodríguez (trombón),
Raúl Verdecia (guitarra), así como del coro de la Escuela Manuel
Saumell.