BARACOA.— Con la celebración este septiembre aquí del Primer
Festival de la Trova Cayamba in memóriam, músicos baracoenses y de
otros lares dieron vida a un anhelo nacido entre la realidad y los
sueños, como corresponde a la legendaria figura honrada por el
evento.
Oscar Montero González (1923–1991), conocido por Cayamba, fue
caracterizado por el joven investigador Rosendo Romero Suárez, como
"el más excelso de los bardos de la historia baracoense, por demás,
una de las omisiones de la música trovadoresca nacional"
Guitarrista y compositor mintió alguna vez sobre sí mismo al
decirse "el cantante de la voz más fea del mundo", lo cual fue
desmentido por quienes, como su biógrafo Osmel Muguercia,
consideraron que "si había una voz dulce y agradable, esa era la de
Cayamba", sobrenombre nacido de la simpática comparación de su
figura con los maniquíes de vidriera de extremidades móviles
antiguamente llamados así.
El gran aporte de Cayamba a la trova cubana pasa por sus
trangresiones armónicas, el peculiar uso de la síncopa y la temprana
asimilación del folclor afronorteamericano a la música insular.
Sumamente adelantado a su tiempo, solía admirar a Leo Brouwer y
Louis Armstrong, a Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, a Sara González
y Omara Portuondo, según contó aquí su colega y amigo guantanamero
Mario Zamora.
Próximas ediciones deben ser más concurridas y variadas, pero
desde ahora el Festival guardará memoria de las actuaciones de los
baracoenses Osvaldo Suárez (Sigua), Miguel Castro, y el dúo de
Ileana y Vladimir Milhet; el camagüeyano Conjunto Cristal y el
guantanamero José Ulloa en una "cayambada" de buena ley.