El VIII Encuentro Peruano de
Solidaridad con Cuba inicia hoy sus deliberaciones en la Universidad
Nacional (estatal) de esta ciudad de los andes del norte de Perú.
Centenares de delegados de las casas de amistad Cuba-Perú y
representantes de organizaciones políticas y sociales del país
debatirán hasta mañana sobre las tareas del impulso a la solidaridad,
la amistad y la cooperación entre ambas naciones.
El cónclave se inauguró anoche con llamados a la solidaridad con
los
cinco antiterroristas cubanos encarcelados en Estados Unidos.
La apertura de la reunión, en el Centro de Convenciones Ollanta de
la Universidad estatal de Cajamarca, tuvo también como contenido la
lucha contra el bloqueo que Estados Unidos impone a Cuba y los planes
injerencistas de Washington contra la isla.
En el discurso inaugural, como invitado, el embajador de Cuba en
Perú, Luis Delfín, destacó los lazos de amistad y cooperación entre
los dos países y destacó la importancia de la solidaridad, recibida y
brindada, en la historia de Cuba y su proceso revolucionario.
La revolución cubana, indicó, es hija de la solidaridad, y esta
caracteriza al proceso próximo a cumplir 50 años de una experiencia
original, de independencia, soberanía y dignidad, un camino difícil
por el odio de sus enemigos.
En ese contexto denunció el criminal bloqueo, el más largo de la
historia de la humanidad, que pretende impedir que Cuba desarrolle y
sea soberana y que no sólo es económico sino también informativo, por
las campañas de mentiras y calumnias contra la isla.
Tras destacar la solidaridad cubano-peruana, expresada también tras
el reciente sismo, desestimó los intentos de distorsionar la labor de
las casas de amistad que existen en todo el país y son protagonistas
del encuentro, al que deseó éxitos y unidad.
Por su parte, los presidentes de las casas de amistad con Cuba de
Cajamarca, Wilfredo Saavedra y Jorge Malca, perfilaron el contenido
del encuentro, que se prolongará hasta mañana.
Destacaron en particular la necesidad de una campaña sostenida
hasta arrancar de la cárcel a los cinco antiterroristas cubanos,
mediante acciones de esclarecimiento, y de denunciar los planes
intervencionistas de Washington contra la isla.