La capacitación del personal que labora en el Gran Humedal del
norte en la provincia cubana de Ciego de Ávila figura entre las
acciones que se realizan en Cuba para evitar enfermedades transmitidas
por las aves.
Esta preparación va dirigida, fundamentalmente, a introducir la
medicina y el diagnóstico de la Influenza o gripe aviar y el Virus del
Oeste del Nilo, que afectan a los pájaros silvestres y son causantes
de altas mortalidades en los aviarios de explotación económica.
El área, declarada Sitio Ramsar, es uno de los principales
corredores migratorios en el país al ser cobija de más 20 mil
plumíferos, muchos en peligro de extinción.
Osquel Oberto Padilla, profesor de la Universidad de Camaguey y al
frente de la impartición de conocimientos, explicó a la AIN que en
Cuba no se ha reportado ningún caso, pero por servir de puente entre
las dos Américas se toman todas las medidas necesarias pues pueden ser
trasmisibles al hombre.
Guardabosques, guardaparques y conservadores de la fauna
recibeninformación desde el punto de vista patológico y clínico de
esos animales.
Entre los datos que adquiere el personal para detectar cualquier
anomalía en la salud de esos animales que viven o viajan a ese lugar,
están distinguir el plumón erizado, incordinación al caminar,
hemorragias en las articulaciones y alrededor de la cloaca.
Padilla advirtió que el contacto directo o indirecto de las aves
domésticas con sus semejantes acuáticas migratorias salvajes se ha
citado como una causa frecuente de epidemias.
El Gran Humedal del norte, que abarca los municipios de Morón,
Bolivia y Chambas, es hábitat de flamencos rosados, pelícanos, corúas
y algunas consideradas raras, como yaguasa criolla y pato Bahamas.
También posee dos acuatorios naturales, una rica plataforma marina
que la convierte en proveedora de recursos pesqueros importantes y
contribuye al mantenimiento de las capas freáticas para la agricultura
y el almacenamiento de agua