La agricultura de las viandas, hortalizas, granos y frutas de la
provincia de Camagüey, 535 kilómetros al este de la Habana, incrementó
en los últimos meses la superficie en explotación en más de dos mil
830 hectáreas.
El crecimiento mayor lo presentó en las viandas en casi mil 800
hectáreas, con terrenos dedicados a la cosecha de plátano, yuca y
boniato, fundamentalmente.
La recuperación o reactivación de campos busca elevar la
recolección en espacios atendidos por el Ministerio de la Agricultura
para favorecer el aumento de la distribución a la población y los
servicios sociales a los cuales abastece, tales como hospitales,
escuelas, círculos infantiles y comedores en los centros de trabajo.
Esa línea de acción de sumar superficies a las siembras, tarea que
continuará en lo adelante, tiene el propósito de lograr el venidero
año la cosecha de más de 181 mil toneladas de esos renglones
alimenticios, una cantidad nunca alcanzada en la provincia.
Camagüey posee muchas extensiones plagadas de marabú y aroma, dos
plantas indeseables de difícil y costoso control, pero existen otras
infestadas de manigua que llegaron a esta situación por desatención y
falta de uso de interés comercial.
Ese Ministerio, junto al del Azúcar que también se dedica al
cultivo de alimentos agrícolas -aparte de la caña- está enfrascado en
potenciar la siembra de frijoles para reducir los niveles de
importación a fin de cubrir la canasta básica