Representantes
de los más de 42 000 trabajadores sociales existentes en el país
participan en un encuentro para evaluar el impacto de sus misiones,
intercambiar experiencias e implementar nuevas estrategias con un
objetivo muy definitivo: responder con eficiencia en la ejecución de
los diferentes programas de la Revolución.
Enrique Gómez Cabeza, al frente del proyecto, señaló que esta
reunión anual de trabajo no es para sumar nuevas tareas, sino para
profundizar en las actuales, dirigidas, en lo fundamental, a la
atención a niños, personas con discapacidades y adultos mayores, el
enfrentamiento al delito y a la reinserción social. También para
evaluar la participación en tareas de la Alternativa Bolivariana para
las Américas (ALBA), en el desarrollo de la revolución energética
dentro y fuera de Cuba, y la superación profesional de los
trabajadores sociales, entre otras.
Hoy estas labores se han diversificado y superan los objetivos
iniciales, apuntó Gómez Cabeza, pues ahora nos ocupamos de niños y
adolescentes sin amparo filial, brindamos atención a hijos de reclusos
y promovemos una mayor vinculación entre los estudiantes de las
escuelas de conducta y sus familias, entre otras experiencias.
Dentro de las preocupaciones que sobresalieron en los debates por
comisiones se encuentran la adecuada selección de jóvenes para los
cursos de superación integral, así como el necesario seguimiento, una
vez egresados; la formación integral que debe caracterizar al
trabajador social y la atención no institucionalizada del adulto
mayor.
Hoy lunes continuará la evaluación, esta vez en sesión plenaria, en
la escuela para la formación de los integrantes de este programa, en
la localidad capitalina de Cojímar.