.— El jefe militar estadounidense en
Iraq, David Petraeus, y el embajador Ryan Crocker defendieron hoy la
estrategia para ese país del presidente George W. Bush, pero
reconocieron que Washington enfrenta algunos problemas.
Al comparecer ante el Congreso, Petraeus adelantó un eventual
retirada parcial de las tropas norteamericanas desplegadas en la
nación árabe.
"Vamos a poder reducir nuestras fuerzas hasta el nivel que existía
antes del refuerzo" de aquí al próximo verano, manifestó el general.
En su opinión, el refuerzo de 30 mil soldados cumplió el objetivo
del Pentágono.
Las declaraciones del alto jefe militar fueron rebatidas por el Tom
Lantos, presidente del Comité de Asuntos Exteriores, quien afirmó que
el envío de más tropas a Iraq fue un fracaso estratégico.
Por su parte, Crocker reconoció que la Casa Blanca no podrá "cantar
victoria" aún en Iraq, aunque se mostró optimista sobre la política
norteamericana para esa nación.
La comparecencia de ambos coincide con el incremento de las
presiones por parte de la oposición demócrata para retirar a las
fuerzas militares de Iraq, un criterio compartido por la mayoría de
los estadounidenses.
Según una encuesta patrocinada por las televisoras británica BBC,
japonesa NHK y norteamericana ABC, el 70 por ciento de los iraquíes
estima que el envío de más soldados a su país empeoró la situación de
seguridad y las perspectivas de progreso político y económico.