Seis años después de los ataques del 11 de
septiembre, el presidente estadounidense, George W. Bush, mantiene hoy
los niveles más bajos de confianza ciudadana en relación con el
combate al terrorismo.
Según una encuesta de la agencia Zogby, 65 por ciento de la
población le otorga notas negativas al gobernante republicano en su
desempeño internacional para enfrentar las eventuales amenazas
terroristas.
El sondeo demostró que la impopularidad de Bush en esta asignatura
es notablemente peor que hace tres años, cuando dos de cada tres
ciudadanos apoyaban la gestión del mandatario.
Más del 71 por ciento de los entrevistados señaló que los atentados
de septiembre de 2001 fueron el evento catastrófico más significante
en la historia de Estados Unidos y temen que ocurra otro similar.
El 47 por ciento de las personas consultadas opina que el próximo
ataque se podría registrar durante los venideros cinco años, y que
Estados Unidos no es inmune a estos sucesos.