Varadero Jam Session

Sol, playa… ¡y mucho jazz!

Hacia una nueva dimensión de los vínculos entre cultura y turismo

PEDRO DE LA HOZ
pedro.hg@granma.cip.cu

Con apenas dos meses de preparación y todavía sin una promoción de vasto alcance, la primera versión de Varadero Jam Session, que culminó este último domingo, demostró que el jazz cubano puede contribuir a marcar la diferencia entre la agenda turística tradicional de sol, playa y descanso, y la que ofrece valores creativos y espirituales duraderos.

 (Foto: Omara García)El festival se articuló a partir de una figura indiscutible y emblemática: Chucho Valdés, por sí mismo, es una fiesta.

Durante cuatro días, el balneario más famoso de Cuba reunió a jazzistas cubanos de varias generaciones en un programa que privilegió una de las variantes más dinámicas en el desarrollo del género: las llamadas jam session o sesiones de improvisación, conocidas en la isla por un nombre mucho más explosivo y de sabor criollo: descargas.

El festival se articuló a partir de una figura indiscutible y emblemática: Chucho Valdés, por sí mismo, es una fiesta. En el jazz cubano se ha hecho de un territorio único, no solo a partir de un pianismo ingenioso y técnicamente exuberante, sino también de conceptos muy definidos de hacia dónde van los tiros en materia de fusionar géneros sin perder de vista sus raíces.

Con su cuarteto, integrado por los percusionistas Yaroldi Abreu y Juan Caros (El Peje) Rojas y el contrabajista Lázaro (El Fino) Rivero, el maestro, durante el primer día del festival, repletó uno de los auditorios de la Plaza América con un concierto en el que contó con invitados de lujo: Lázaro Morúa, vocalista de notables dotes improvisatorias en el blues; los trompetistas Yasek Manzano y Reinaldo Melián (Molote), el guitarrista Elmer Ferrer y las muchachas del cuarteto vocal Sexto Sentido.

Noche tras noche desfilaron por ese escenario, sucesivamente, el pianista Ernán López Nussa; el jazzman Bobby Carcassés y su hijo Roberto Julio, el flautista y compositor José Luis Cortés, y otros valiosos exponentes de la dinastía jazzística doméstica.

En horas de la tarde, también en Plaza América, brillaron los representantes más jóvenes de ese movimiento en la isla, con destaques para el pianista Alejandro Vargas y el grupo del trompetista Yasek Manzano, mientras que en otras locaciones pudo disfrutarse de las actuaciones de otras prestigiosas bandas como Habana Ensemble, del saxofonista César López.

"Cuba es una potencia jazzística por los excelentes músicos y la abundancia de los ritmos, los tumbaos y los montunos sabrosos. Aquí vamos a llevar adelante una verdadera integración de músicos de diversas bandas con el objetivo de hacer combinaciones magistrales entre jóvenes talentos y consagrados", expresó Chucho poco antes del concierto de apertura.

A fin de cuentas, Varadero Jam Session ha sido concebido como un panorama nacional del género para públicos de otros lugares del mundo interesados por el jazz.

Organizado de conjunto por los ministerios de Cultura y Turismo de la República de Cuba, el festival tendrá una frecuencia anual, siempre en septiembre, por lo que exigirá en lo adelante a ambos organismos y sus respectivas instituciones un ingente esfuerzo publicitario, mercadotécnico y logístico para atraer a tantísimas personas que en diversos países aprecian la singularidad que los músicos cubanos han aportado históricamente al desarrollo del género.

 (Foto: PL)El trompetista Yasek Manzano, uno de los invitados de Chucho.

Si se quiere una referencia del Varadero Jam Session, habrá que hallarla en festivales como los que se organizan en las islas caribeñas de St. Marteen y Martinica, o en las playas dominicanas de Bávaro, con la diferencia de que en esos sitios se convoca al turista para disfrutar de talentos extranjeros especialmente fichados para los programas, mientras que en el balneario de la costa norte matancero el protagonismo corre por cuenta de la celebridad de los artistas locales.

En tal sentido complementa la idea del festival Jazz Plaza, que con más de dos décadas de existencia, destaca por su irradiación popular y su carácter internacional.

"Jazz Plaza volverá a su calendario original en febrero—explicó a este cronista Abel Acosta, viceministro de Cultura y presidente del Instituto Cubano de la Música—; en torno al Día de los Enamorados y con conciertos en la Casa de Cultura de Plaza y el teatro Amadeo Roldán".

"Varadero Jam Session llegó para quedarse", afirmó el ministro de Cultura, Abel Prieto, en un encuentro con la prensa al que concurrió junto al ministro de Turismo, Manuel Marrero, y durante el cual ambos argumentaron la voluntad de promover festivales y eventos que den a conocer la riqueza del patrimonio cultural cubano y la vitalidad de su movimiento artístico.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir