. — La visita del presidente de
Estados Unidos, George W. Bush, generó hoy por tercer día consecutivo
enérgicas protestas en la ciudad australiana de Sydney, donde se
celebrará la reunión de líderes del Foro Económico Asia Pacífico (APEC).
Desafiando la mirada de los agentes de seguridad, decenas de
personas coreaban consignas pacifistas en una zona céntrica de la
importante ciudad.
El jefe de la policía y responsable del escuadrón antimotines,
Steven Cullen, señaló que nunca han estado tan preocupados como ahora
por una manifestación.
Según Cullen, se estima que cerca de 20 mil personas saldrán a las
calles el próximo sábado cuando comience la cumbre de los 21 jefes de
Estado o de Gobierno de la APEC.
Para tratar de controlar las protestas, el gobierno ha gastado 560
mil dólares en pistolas paralizantes, perros adiestrados, 45
helicópteros, y un sistema de mangueras de agua, cuyos chorros
alcanzan 50 metros de distancia.
Además se ha montado un sistema cerrado de televisión con seis mil
400 cámaras instaladas en medios de transporte público y en las calles
más céntricas de la urbe.
Los más de tres mil miembros de las fuerzas de seguridad que serán
desplegados en las inmediaciones del lugar donde se celebrará la
cumbre cuentan con poderes especiales para detener a cualquier
persona.
El recinto de las reuniones, la Casa de la Pera y los jardines
botánicos contaran con la protección de una valla de más de dos 2,8
metros de altura y más de cinco kilómetros de radio.
Durante esta jornada, miembros de la organización ecologista
Greenpeace colocaron dos estatuas de hielo del mandatario
estadounidense y de su fiel aliado el primer ministro australiano,
John Howard, y esperaron a que se derritieran.
Greenpeace y otros grupos humanitarios simbolizaron así la falta de
compromiso de ambos dirigentes frente al calentamiento global. Tanto
Estados Unidos como Australia se negaron a firmar el Protocolo de
Kyoto.