— Dos nuevos sismos de regular intensidad sacudieron hoy la sureña
región peruana de Ica, asolada el mes pasado por un terremoto,
mientras da sus primeros pasos el polémico fondo de reconstrucción (FORSUR).
Los temblores, según radioemisoras de Ica —320 kilómetros al sur de
aquí—, tuvieron una intensidad de 5.2 y 4.3 en la escala de Richter y
causaron temor en la población, aunque no se reportaron víctimas ni
daños materiales de consideración.
Los sismos acentuaron la angustia de decenas de miles de
damnificados que aguardan soluciones duraderas al desamparo que sufren
por haber perdido sus viviendas en el terremoto del 15 de agosto
pasado, que dejó más de 500 muertos.
Para el efecto, el gobierno instaló ayer el FORSUR, a cargo del
controvertido empresario Julio Favre, cuyos integrantes juraron sus
cargos en el aeropuerto de Pisco —250 kilómetros al sur de aquí—, la
ciudad más afectada por la catástrofe del mes pasado.
El directorio de Fondo sesionó en el aeropuerto y luego regresó a
Lima por vía aérea, como había llegado, y defraudó, según
redioemisoras lugareñas, la expectativa de la población que esperaba
que sus miembros realizaran un recorrido de la ciudad en escombros.
Favre aseguró que en una primera etapa serán edificadas en dos años
mil viviendas en Ica, mil en Cañete, mil 500 en Chincha y dos mil en
Pisco y posteriormente podría construirse, en el caso de Pisco, 10 mil
departamentos.
Según cifras de la Defensa Civil, el terremoto destruyó 54 mil 926
viviendas y dañó severamente 20 mil 950.
El coordinador de la Campaña por el Derecho a una Vivienda Digna,
Carlos Escalante, declaró que el interés de los empresarios en
participar en FORSUR plantea el riesgo de que los fondos públicos
favorezcan sólo al sector privado.