La utilización de más de nueve mil yuntas de bueyes en labores
agrícolas en Ciego de Ávila contribuye a incrementar la producción y a
economizar petróleo.
Esta antigua tradición para los hombres de campo cobró fuerza aquí
desde finales del año anterior, aunque todavía no cubre la totalidad
de las necesidades.
Durante el actual año se atendieron así más de dos mil caballerías
entre las empresas de la Agricultura, la rama azucarera y el sector
cooperativo-campesino, sobre todo en los cultivos y el traslado de
viandas y hortalizas de los sembrados a las guardarrayas y bateyes.
El trabajo con las parejas de vacunos representa la sustitución de
centenares de tractores y la garantía de cosechas vitales para su
distribución al pueblo.
Tal aporte equivale al ahorro de unas dos mil toneladas de diésel,
según estadísticas aquí de la Asociación Nacional de Innovadores y
Racionalizadores.
El movimiento de creadores colabora igualmente con el uso de
implementos de alta eficiencia, como surcadores, sembradores,
limpiadores y otros aperos de labranza, además de la fabricación de
yugos y frontiles.
Cada año Ciego de Ávila traslada centenares de miles de quintales
de productos agropecuarios desde el campo hasta los puntos de carga,
mediante el empleo de bueyes.