HOLGUÍN.— Es un hecho inédito en la historia hidráulica holguinera.
La presa Gibara, la de mayor capacidad de las tres que tributan agua a
la ciudad de Holguín, con 65,6 millones de metros cúbicos de
capacidad, por primera vez, se asoma a su cota de llenado máximo.
En las últimas jornadas, gracias a dos años continuos de favorable
régimen de lluvias, especialmente en el oeste holguinero, sobrepasó
los 60 millones de metros cúbicos, algo nunca antes registrado desde
su terminación constructiva, hace alrededor de 20 años.
El volumen almacenado (sobre el 90% de lo posible de acumular),
resulta alentador para la población de esta capital provincial, en
tanto es su mayor fuente hídrica.
Este hecho y el avance de los trabajos de restauración y ampliación
de las redes de distribución de agua, por donde se pierde alrededor
del 60% de toda la bombeada para el abasto de los más de 300 000
pobladores de la Ciudad de los Parques, llenan de alivio a sus
moradores, expuestos a futuros eventos de sequía, muy fuertes aquí en
las últimas décadas.
Añádase el progreso notorio en la construcción del sistema de
trasvase (conductora de 900 milímetros y estaciones de bombeo) de agua
desde la presa Nipe, en Mayarí, hasta la Gibara, que deviene una muy
segura retaguardia para su sustentabilidad hidráulica, el abasto de
Báguano y otros requerimientos.
También se agrega la interconexión entre los tres sistemas de
abasto de la capital provincial, más el trasvase Cauto-Güirabo,
tendido en lo más álgido del último periodo seco.
El resto lo aportan los embalses Güirabo y Cacoyugüín que, en
conjunto, pueden acumular sobre 20 millones de metros cúbicos de agua.
En general, la situación de los 18 embalses mayores del territorio
holguinero es favorable, con más del 80% de llenado.
No obstante lo positivo de la situación actual hídrica de Holguín
la población debe recordar que el agua es un recurso finito e
imprescindible.