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— Círculos políticos norteamericanos especulan hoy sobre la
designación del secretario de Seguridad Interna, Michael Chertoff,
como próximo fiscal general de Estados Unidos, a pocas horas de
anunciada la renuncia de Alberto Gonzales.
Algunos especialitas indican que el cambio de dirección beneficiará
al gobierno del presidente George W. Bush que, además de la guerra en
Iraq, debía lidiar con las críticas de la oposición demócrata a la
gestión del fiscal general.
El comentarista de la televisora NBC Jonathan Adler advierte que
mientras los legisladores dudan de la credibilidad y capacidad de
Gonzales, nadie puede imputar a Chertoff falta de intelecto e
integridad.
Varios legisladores indicaron que el presidente debe estudiar bien
la designación, para evitar conflictos con el Congreso, pero otros
promueven la idea de aprovechar el receso del legislativo para
realizar un nombramiento de carácter especial.
Antes de asumir su actual cargo, el director del departamento de
Seguridad Interior ejerció como juez en el Tercer Circuito del
Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos, y trabajó como Fiscal
General Asistente para la actividad criminal.
Desde este último puesto conectó al grupo Al Qaeda con los
atentados del 11 de septiembre de 2001 y gestionó el intercambio de
información entre el Buró Federal de Investigaciones y las autoridades
locales y estatales, según una página digital del gobierno.