— El gobernador de la norteña provincia iraquí de Salahedin, Hamad
Hamud al Qaisy, y uno de sus asesores escaparon hoy ilesos de un
atentado con bombas ejecutado en el centro de la ciudad de Tikrit.
Según la policía, dos guardaespaldas fueron heridos en esa acción,
de la cual también salió con vida Ahmed Abdalah, el asistente para
Asuntos de Seguridad.
Las detonaciones de las cargas destruyeron a uno de los automóviles
de la caravana gubernamental.
En un atentado similar murió hace una semana Mohamed Ali al Hasani,
gobernador provincial de Muzana, y poco antes tuvo igual fin el de Al
Qadesiya, Jalil Yalil Hamza.
Tanto las fuerzas de seguridad como las autoridades civiles son
acusadas por la resistencia de colaborar con los ocupantes
extranjeros, principalmente con las tropas estadounidenses.
En tanto, siete muertos y cinco heridos causaron los más recientes
combates entre soldados norteamericanos y el Ejército del Mahdi, leal
al clérigo Moqtada al Sader.
La agencia Aswat al-Iraq añadió que los enfrentamientos comenzaron
anoche en el barrio de Anwar al Sader, que bombardeó un helicóptero
norteamericano.
El ataque aéreo destruyó un almacén de víveres y dos automóviles,
además afectó a viviendas del vecindario.