— La Casa Blanca intenta
contrarrestar las críticas de legisladores y de la ciudadanía por la
presencia militar de Estados Unidos en Iraq con una campaña para
defender esa política, afirma hoy el diario The Washington Times.
El presidente George W. Bush aprovechó el largo período vacacional
del Congreso, controlado por el opositor Partido Demócrata, para
iniciar un ataque frontal contra quienes exigen la retirada de las
fuerzas del Pentágono del país árabe, agrega.
Según el matutino, durante este mes la Oficina Oval presentó
supuestas noticias positivas del conflicto, en el cual han muerto más
de tres mil 700 soldados norteamericanos.
Esta estrategia culminó la pasada semana con un detallado informe
que presenta el "mesurado éxito" obtenido por Washington tras la
llegada a Iraq, en enero último, de 30 mil militares estadounidenses
adicionales, subraya.
The Washington Times destaca que el gobernante utilizó durante sus
vacaciones cuatro conferencias de prensa conjunta con otros líderes
mundiales para señalar que una victoria militar es aún posible, un
criterio no compartido por varios generales norteamericanos.
Aunque los demócratas no han hilvanado una estrategia efectiva en
demanda de la retirada militar, Bush tiene un gran problema en sus
propias filas republicanas y en el ejército, subraya.
En ese sentido destaca las numerosas deserciones en el partido
gubernamental por el tema, la última de ellas del senador por Virginia
John Warner.
El objetivo de la administración es preparar a la opinión pública
para una presencia militar prolongada en la nación del Golfo Pérsico,
comenta el diario.