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— El fiscal general de Estados Unidos, Alberto Gonzáles, renunció a su
cargo tras meses de escándalo por mentir al Congreso, que cuestionaba
su idoneidad para el puesto, informa hoy el diario The New York Times.
Un funcionario de alto rango indicó al rotativo que el aviso
oficial de la dimisión tendrá lugar en la tarde de este lunes, pero
que el presidente George W. Bush recibió de mala gana la noticia el
pasado viernes.
La Casa Blanca todavía no escoge a un sustituto, pero actuará con
rapidez para evitar contratiempos en el departamento de Justicia,
precisó la fuente. Sin embargo, la televisora CNN anunció a Michael
Cherttof como posible sustituto.
El fiscal general cayó en el descrédito cuando intentó defenderse
frente al Comité Judicial del Senado de las imputaciones por su
participación en el despido de ocho procuradores federales que se
negaron a colaborar con el partido republicano.
Varios legisladores manifestaban que el daño a la imagen de
Gonzales era tan grande, que resultaba mejor para el gobierno su
renuncia, pese a lo cual, el presidente siempre le mantuvo su
confianza.
El procurador estuvo implicado también en el escándalo por la
extralimitación del Buró Federal de Investigaciones en el manejo de la
ley antiterrorista, que dotó de facultades especiales a los cuerpos de
vigilancia después del 11 de septiembre de 2001.
Según The Washington Post, Gonzales recibió media docena de
advertencias sobre cómo los agentes pisoteaban el derecho
constitucional a la privacidad, algo que también negó ante el
Congreso.
Su renuncia aumenta las deserciones en el gabinete del presidente
Bush, que pronto perderá también de manera oficial a su mano derecha,
el asesor Karl Rove, quien lo acompaña desde su tiempo de gobernador
de Texas.