SAN JUAN, 26 de agosto.— Manifestantes que repudiaron hoy la
Convención de Guardias Nacionales de Estados Unidos en San Juan,
encontraron eco en el gobernador de Puerto Rico, Aníbal Acevedo, quien
condenó la política belicista del presidente George W. Bush.
La protesta ocurrió esta tarde frente al militarizado Centro de
Convenciones de Puerto Rico, en la entrada del Viejo San Juan,
mientras Acevedo aprovechó su discurso a la asamblea en la víspera
para repudiar la presencia de soldados puertorriqueños en Iraq.
El gobernante boricua señaló que no puede apoyar la consideración
del Pentágono de prolongar la estadía de tropas de la Guardia Nacional
de Puerto Rico y reservistas en Iraq para —dijo— "alargar un
conflicto, sin nueva estrategia y sin ningún signo de éxito".
Mientras, José Che Paralitici, portavoz de las organizaciones
políticas y sociales que protestaron por el cónclave militar, calificó
como "doloroso que se promocione un turismo de guerra en las playas
boricuas".
Recordó que en las acciones bélicas en Iraq y en Afganistán han
muerto más de 80 puertorriqueños, además de que hay cientos de heridos
y otros tantos con problemas traumáticos posbélicos.
Actualmente, más 1 800 de los 10 000 miembros de la Guardia
Nacional de Puerto Rico están destacados en el exterior,
principalmente en Iraq, confirmó el general David Carrión.