Decenas de trabajadoras cubanas que son madres de niños con
discapacidad severa se acogen a un programa de la Seguridad Social que
les permite dedicarse a tiempo completo al cuidado de sus hijos.
Ciudad de La Habana, con unas mil 200 beneficiadas, así como
también Villa Clara y Granma son las provincias con mayor número de
progenitoras favorecidas; y entre los municipios sobresalen Bayamo, La
Lisa y Santa Clara, refiere el periódico Trabajadores en su edición
digital.
La política del Estado en la Isla es proteger a esas madres que
abandonan su ocupación laboral para dedicarse a la atención de sus
pequeños, por lo cual ahora reciben un salario equivalente al que
percibían en su centro.
Además, mantienen las prestaciones otorgadas por la Seguridad
Social y acumulan el tiempo trabajado a los fines de su jubilación.
Esta protección se aplica cuando el hijo presenta una discapacidad
severa y no puede acceder, para su atención, a las instituciones de
salud o educación; o asiste a la escuela o a un centro asistencial de
salud sólo por períodos de tiempo limitado.
También, cuando la madre debe permanecer todo el tiempo en la casa
como asistente permanente de su niño.