Niños, ancianos, enfermos y otros habitantes de la provincia de Las
Tunas adquieren hoy leche fresca en unos 100 puntos de venta
abastecidos por los trabajadores de vaquerías pertenecientes al sector
azucarero.
Generalmente esas lecherías están situadas en lugares de difícil
acceso, por lo que además de garantizar la eficiente distribución del
alimento a los vecinos de las comunidades aledañas, permiten ahorrar
combustible y otros recursos, pues no es necesario transportar el
producto desde la industria.
La entrega directa del líquido también sustituye la importación de
considerable cantidad de leche en polvo, cuyo precio en el mercado
internacional ya supera los cinco mil 200 dólares por tonelada, y
tiende a seguir aumentando, debido a que no existen reservas en ningún
lugar del mundo.
El Ministerio del Azúcar (MINAZ) incrementó la producción
alimentaria, incluida la lechera, a partir de 2002, cuando implementó
la Tarea Álvaro Reynoso, encaminada a reordenar ese sector para
hacerlo más eficiente y competitivo.
Desde entonces, miles de hectáreas que antes se dedicaban al
cultivo de la caña ahora se aprovechan para aumentar la disponibilidad
de viandas, granos, hortalizas, carne y leche, con destino a la
población y a los propios trabajadores azucareros.
Si hace cuatro años el MINAZ en Las Tunas apenas obtenía unos 400
mil litros del nutritivo alimento, hoy cuenta con 129 vaquerías, y
este año se propone extraer una cifra casi ocho veces superior.