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Palpitar al pie de la chimenea
Centenares de trabajadores, a pie de obra, se esfuerzan
para hacer realidad en el tiempo previsto la puesta en marcha de la
Refinería Camilo Cienfuegos
Armando Sáez
Chávez y Modesto Gutiérrez (fotos)
Superada solo por las elevaciones del macizo Guamuhaya, la torre de
la Refinería de Petróleo Camilo Cienfuegos domina la altura de toda la
zona llana de Cienfuegos. Precisamente al pie de esta chimenea con 192
metros de alto, cientos de trabajadores se encargan de revitalizar la
planta.
En
este muelle podrán atracar buques de hasta 70 000 toneladas de
desplazamiento.
Considerada una de las mayores obras industriales del territorio,
apenas habían comenzado los trabajos de ajustes y puesta en marcha del
complejo mínimo de arrancada cuando, tras la desintegración de la
Unión Soviética y como consecuencia del periodo especial, se tomó la
decisión de no seguir adelante por falta de financiamiento para
comprar el crudo que se necesitaba.
A partir de ese momento comenzó una etapa de negociaciones hasta
que, en el primer semestre del año 2005, se reactivó la inspección
técnica a las instalaciones por parte de especialistas de Cuba
Petróleo (CUPET) y Petróleo de Venezuela S.A. (PDVSA), para determinar
el costo capital de la reactivación, y el aprovechamiento de las
plantas existentes.
A
finales de este año debe comenzar la primera etapa de la Refinería
Camilo Cienfuegos.
Luego de este estudio y la factibilidad del proyecto, se creó la
Empresa Mixta PDVCUPET S.A., con capitales cubano (51%) y venezolano
49%), destinados a rescatar los procesos de destilación atmosférica,
fraccionamiento de gases, reformación catalítica, sección de hornos y
calderas, y sala de compresores de hidrógeno. A la vez, se modernizó
la automatización con el cambio del sistema neumático por otro
electrónico, conocido por Sistema de Control Distribuido (DCS, por sus
siglas en inglés), entre otros objetos.
EL CORAZÓN DE LA PLANTA
El ingeniero Roberto López Rodríguez es de pocas palabras, pero de
mucha acción. Resulta frecuente su inquieto andar por el "amasijo de
hierros", bien organizado, que conforma la planta de combinada,
considerada por los entendidos como el corazón de la refinería.
Los
trabajos de rehabilitación en la batería de tanques de crudo.
Existe una tácita comunión de interés entre especialistas,
técnicos, obreros de disímiles empresas, bajo la asesoría venezolana,
con un objetivo: sellar el compromiso de concluir con la parte que les
toca para refinar los primeros barriles de petróleo crudo en la última
decena de noviembre próximo.
El también director de Mantenimiento considera que además del
reconocimiento a los trabajadores a pie de obra, también merece
destacarse la respuesta del colectivo de la EIMPUD de Santa Clara, que
fue capaz de fabricar con calidad óptima los troqueles y luego más de
un centenar de platos de acero inoxidables imprescindibles para las
cuatro torres de destilación.
Valioso fue el apoyo de las empresas ASTISUR y Planta Mecánica de
Villa Clara, encargadas de fabricar los 26 difusores para los
enfriaderos y las anillas para los intercambiadores de calor,
respectivamente.
Una vez en explotación, de aquí saldrán en la primera etapa 65 000
barriles diarios de gasolina de diferentes octanajes, diesel, fuel
oil, turbocombustibles (para aviones) y gas licuado doméstico (GLP).
PRINCIPIO Y FIN
El ingeniero Ramón Curapia, especialista venezolano
responsabilizado con la asesoría en mantenimiento y rehabilitación de
tanques de petróleo, encontró en Cuba no solo el calor ambiental, sino
también altas temperaturas de amistad y colaboración de sus homólogos
cubanos. Nuestra misión es cambiar los cinco tanques de crudo con la
sustitución de los antiguos techos flotantes de acero, por otros domos
de aluminio y una membrana de ese mismo material, al tiempo que otras
brigadas realizan la limpieza interior de los mismos, detalló Curapia.
Con esta nueva tecnología, explica, podemos rescatar unas 4 000
toneladas de capacidad por cada uno. Este beneficio, más el
alargamiento de su vida útil, evitar la contaminación de agua de
lluvia y la evaporación del hidrocarburo, podría reportarle a la
empresa un significativo ahorro al año.
Además de la batería para la recepción del crudo, en más de un
centenar de hectáreas se encuentran dislocados, en proceso de
mantenimiento, otros tanques para almacenar los productos finales de
combustible y el agua industrial y potable necesaria en la industria.
Conjuntamente con estos trabajos, el aumento de calado del muelle
—hasta 13 metros de profundidad— y el mejoramiento de las
instalaciones tecnológicas para el cargue y descargue del petróleo,
permitirán recepcionar y despachar no menos de 100 000 barriles
diarios del hidrocarburo en buques de hasta 70 000 toneladas de
desplazamiento, señaló José Manuel Suárez, director de Crudo y
Producto de PDVCUPET S.A.
El ajetreo de los trabajadores por estos días de verano indica que
otro fruto del ALBA está en marcha. |