.— Un total de dos mil 400 muertos
causaron las recientes inundaciones en la India y Bangladesh, donde
millones de personas afectadas luchan hoy por vencer la devastación
provocada por las aguas.
De acuerdo con organizaciones humanitarias, la situación es
crítica, sobre todo para los habitantes de las zonas rurales, cuya
pobreza se ha agudizado.
Cifras oficiales refieren que las lluvias monzónicas dañaron desde
finales de junio pasado a 30 millones de personas, muchas de las
cuales se encuentran durmiendo en los bordes de caminos y carreteras.
Alice Wynne Wilson, portavoz de la organización Action Aid India,
señaló que el número de afectados podría ser mayor pues en regiones
como el estado de Bihar, en el noreste del país, las precipitaciones
comenzaron de nuevo.
En Bihar, una de las zonas más dañadas por las inundaciones,
murieron 240 personas y cientos de miles de viviendas resultaron
afectadas o destruidas.
Action Aid y Oxfam International, dos de los principales grupos que
trabajan sobre el terreno, advirtieron que las devastadoras lluvias
agravaron la miseria de miles de jornaleros que, al carecer de
tierras, no recibirán compensaciones del Gobierno.
Los fallecidos en toda la India ascienden a cerca de mil 800, medio
millar en Bangladesh y alrededor de un centenar en Nepal.