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— El gobierno norteamericano pretende reducir la cobertura del
programa de seguro médico para niños (SCHIP) en estados como
California y Nueva York, asegura hoy el diario La Opinión.
La administración del presidente George W. Bush dispuso una serie
de lineamientos al efecto, que obligan a las autoridades a exigir
mayores pruebas del nivel de pobreza de las personas interesadas en
recibir la ayuda estatal.
Según las nuevas órdenes, los trabajadores con salarios superiores
al 250 por ciento del estimado de pobreza federal deberán demostrar
que sus hijos carecen de otras fuentes de acceso a hospitales y
clínicas estomatológicas.
El director de asuntos legales de la Junta de Seguro Médico de
California, Ron Spingarn, refiere que la terminología utilizada por el
gobierno resulta tan complicada y difícil de entender que todavía
dudan del alcance de la medida.
Lo que quieren es expulsar de los planes de salud a los hijos de
obreros mal remunerados, cuando ningún niño debería tener problemas de
cobertura médica en este país, manifestó la directora de la
organización California Partnership, Nancy Berlín.
Cualquier familia gasta sus ingresos en necesidades elementales
como pagar la renta, comer y vestir, máxime en estados con niveles de
vida muy caros, donde una casa en un barrio pobre puede costar hasta
dos mil por mes, agregó Berlín.