La exposición fotográfica Las luchas de Vilma será inaugurada
mañana 23 de agosto en La Habana y en Santiago de Cuba,
simultáneamente, en homenaje a los 47 años de creada la Federación
de Mujeres Cubanas (FMC).
Vilma Espín Guillois, recientemente fallecida, fue Presidenta de
la organización femenina desde su fundación el 23 de agosto de 1960.
Su imagen es el centro de esta muestra que recoge la activa
participación de la dirigente en la batalla por lograr la plena
inserción de las cubanas en la vida social y laboral del país.
La expo permanecerá durante 20 días en esas dos ciudades de la
Isla, y después realizará un recorrido por todo el país.
Nuriam Arjona, miembro del Secretariado Nacional de la FMC,
informó a la AIN que en ella aparecen fotos de Vilma en diferentes
momentos de su larga trayectoria como Presidenta de la Organización
femenina, principalmente en encuentros con las mujeres cubanas y
figuras de diversas nacionalidades.
Para las federadas el ejemplo de la luchadora de la
clandestinidad y de la etapa insurreccional en el Segundo Frente
Oriental Frank País, de la Sierra Cristal, es imperecedero, afirma
Estrella Durruty, secretaria general de la delegación dos, del
bloque 43 de la FMC del municipio Plaza de la Revolución en esta
ciudad.
Durruty enfatizó que la integración y los derechos que disfrutan
las mujeres actualmente en la sociedad no se alcanzan por herencia
natural, sino se deben a la voluntad política del Estado de cambiar
el papel de ese sector poblacional, destinadas en el pasado a
simples máquinas de placer.
Tras el triunfo de la Revolución las mujeres cubanas, enfatizó,
pasaron a ser ciudadanas capacitadas para realizar cualquier tarea
en las esferas productiva, económica y social.
Desde el primero de enero de 1959, sumar a las féminas al
quehacer nacional se convirtió en una revolución dentro de la
Revolución cubana, como definiera el Comandante en Jefe Fidel Castro
al proceso de transformaciones de la conciencia ciudadana con
respecto a la integración femenina en la sociedad, afirmó.
Vilma Espín fue la dirigente que llevó a las cubanas, primero a
reconocerse a sí mismas con valores y capacidades, después unidas en
la FMC a demostrar en las familias y en la sociedad las metas que
podían alcanzar, dijo Rosario Amaro, jubilada y fundadora de la FMC.
Añadió, además, que dentro de la vida del país se ha podido
corroborar que las mujeres cubanas son capaces de asumir con éxito
tareas en todos los frentes y desempeñar con éxito cualquier tarea
que se proponga.