Un extenso recorrido por la historia musical cubana, desde el
Areíto en la época precolombina hasta el rap en los años 90 del
siglo XX, caracteriza la enciclopedia que por 38 años ha trabajado
Radamés Giró, Premio Nacional de Edición en 1999.
En declaraciones a la AIN, Giró afirmó que el Diccionario
Enciclopédico de la Música en Cuba hace especial énfasis en los
compositores, pues se centra en el individuo creador de la obra que
llega posteriormente al público, principalmente autores que han
marcado hitos en el país.
El investigador dijo que el volumen refiere cierta ruptura con
estereotipos en la música cubana ya que no establece jerarquías
entre los compositores según su género, sino a partir de la calidad
y resultado artístico de sus obras, tanto Juan Formell en lo popular
y bailable, pasando por la trova de Silvio y Pablo, hasta lo culto
en Leo Brouwer.
También se incluye en el diccionario el trabajo de músicos
extranjeros que han tenido trascendencia en la Isla, como el
brasileño Heitor Villa-Lobos (1887-1959), el ruso Ígor Fiódorovich
Stravinski (1882-1971) y la venezolana Teresa Carreño (1856-1917).
Giró precisó que el carácter enciclopédico del libro implica
reunir del pasado todo lo importante, aún cuando este título es
parte de una obra interminable, pues la música cubana tiene por su
diversidad y complejidad "una riqueza tan grande que nadie la puede
abrazar".
Sin embargo, la literatura sobre este arte tan significativo en
la cultura cubana, no es suficiente, destacó el autor.
Agregó que es necesario impulsar el trabajo de musicólogos en el
país, además de una revisión de las publicaciones periódicas
especializadas y las tesis de los estudiantes de arte, donde
aguardan futuros libros que pueden ofrecer al mundo una versión
auténtica del quehacer y la historia musical en Cuba.
El investigador prepara una antología de artículos sobre música
cubana, los cuales vieron la luz en revistas y otras publicaciones,
que son poco conocidas.
Algunos autores de esa compilación serán Alejo Carpentier, Max
Henríquez Ureña, Eduardo Sánchez de Fuentes y otros contemporáneos
que abordarán ritmos más recientes como el regueton.
Radamés Giró fue subdirector de la Escuela Nacional de Música en
los años 60, desarrolló una destacada labor en el Instituto Cubano
del Libro, donde publicó más de un centenar de títulos sobre música,
como el Diccionario Oxford (1974), primera obra de su tipo que veía
la luz en la Isla y La música en Cuba (1979) de Alejo Carpentier.
En 1976 fundó la redacción de arte de la casa editora Letras
Cubanas, y en su quehacer editorial ha promovido la obra de noveles
creadores y personalidades consagradas de la cultura cubana e
internacional.