En la provincia de Granma, todos los municipios evacuaron a los
habitantes de zonas bajas con peligro de inundación, sobre todo las
cercanas a los 10 embalses locales. También se crearon las condiciones
para preservar a la población de comunidades que podrían quedar
aisladas por las lluvias, por ejemplo San Pablo de Yao, en Buey
Arriba, y Dos Ríos, en Jiguaní.
De acuerdo con reportes enviados a nuestra redacción por los
corresponsales de Las Tunas y Camagüey, en estas provincias también el
trabajo estuvo centrado en la evacuación de personas residentes en
zonas de riesgo y en la preservación de los bienes materiales.
Igual sucede en Santiago de Cuba. Allí, por ejemplo, los
trabajadores portuarios y del transporte terrestre y ferroviario
trasladaron o pusieron a buen resguardo las más de 16 000 toneladas de
mercancías que se encontraban en el Puerto Guillermón Moncada, al
tiempo que las embarcaciones fueron protegidas en las ensenadas de la
bahía.
La dirección de Transporte en San-tiago evacuó hacia los
territorios de Holguín y Guantánamo los volúmenes previstos de
combustibles que se en-contraban en la Re-finería Hermanos Díaz, y
antes de comenzar las lluvias utilizaron cerca de una decena de
ómnibus para desconcentrar las listas de espera de las terminales.
El Aeropuerto In-ternacional Antonio Maceo cerró sus operaciones,
pero man-tuvo su vitalidad para brindar servicios de urgencia, o ante
cualquier eventualidad, a los aviones que cubren rutas en el Caribe y
Latinoamérica.
Entre las decisiones de carácter preventivo estuvo, además, el
envío de brigadas médicas hacia los municipios de Guamá y Tercer
Frente, que tradicionalmente quedan incomunicados por la crecida de
los ríos.
Los sitios intrincados y de difícil acceso recibieron suministros
de alimentos y cuentan con el combustible para el funcionamiento de
grupos electrógenos.
Protegidos están igualmente los paneles fotovoltaicos, y los medios
del programa audiovisual de los centros educacionales para en breve
iniciar el curso escolar.
Según un informe del Consejo de Defensa Provincial de Guantánamo,
la gran mayoría de las personas evacuadas en el territorio
corresponden a la franja costera sur, las cuales fueron trasladadas a
casas de familias y amistades, así como a los centros habilitados. Un
esfuerzo grande, como es tradicional, correspondió a los trabajadores
de los sectores Eléctrico y de Comunales en la poda de árboles y de
estos últimos en la limpieza de calles, tragantes y desagües.
En el caso de Salud Pública, además de garantizar el personal
médico y paramédico en los centros para evacuados, alistó cinco
brigadas quirúrgicas para las zonas montañosas propensas a
incomunicarse por intensas lluvias.
Especialistas de la delegación del Instituto Nacional de Recursos
Hidráulicos en el municipio especial de la Isla de la Juventud
extreman la observancia sobre los embalses, pues el promedio del
líquido embalsado es de 71,1% y se encuentran aliviando seis de las 14
presas del territorio. Por ese motivo, las condiciones técnicas son
evaluadas constantemente por los expertos para evitar posibles
inundaciones en zonas cercanas o en asentamientos aguas abajo de las
presas.
De igual modo, priorizaron la protección de los estudiantes
foráneos de las enseñanzas media y media superior, de carreras
pedagógicas y los que se benefician del programa cubano de formación
de médicos. Además, se procedió a la evacuación de huéspedes y
trabajadores en el polo turístico de Cayo Largo del Sur.
En Pinar del Río, todas las familias de vacaciones en las playas y
unidades del Campismo Popular fueron trasladadas a sus zonas de
residencia y se trabajaba en la evacuación de comunidades situadas en
zonas costeras y susceptibles de inundarse.
Brigadas médicas especializadas fueron despachadas a localidades de
Guane, Mantua, Sandino, Minas de Matahambre y Bahía Honda, mientras se
aseguraba la vitalidad de los servicios fundamentales.
Como parte de las medidas preventivas, la provincia dispone del
material impermeable necesario para proteger el tabaco depositado en
almacenes y talleres de escogida. Igual procedimiento se realizó en
almacenes de víveres y de efectos electrodomésticos.
(Sara Sariol, Pastor Batista, Enrique Milanés, José Antonio
Torres, Jorge Luis Merencio, Ana Esther Zulueta y Ronald Suárez
Ramos).