El 21 de octubre de 1959, dos aeronaves procedentes del territorio
norteamericano ametrallaron La Habana, con un saldo de dos muertos y
45 heridos, entre estos Noemí Fonseca, Lucía Pérez, Juana Rosa Pich,
Delia Castellanos, Georgina Rosén, Georgina González y Celia Acosta.
El 4 de marzo de 1960 durante la explosión del vapor francés La Coubre,
perdieron la vida 101 personas y más de trescientas resultaron
heridas. Hubo más de 15 mujeres lesionadas, incluidas transeúntes y
vecinas. La alumna del Instituto de La Habana, María N. Díaz Inerarity,
de 16 años, que en ese momento cruzaba la bahía en la lancha de
Casablanca, recibió tal impresión por aquella terrible explosión, que
ese mismo día fue ingresada en un hospital, donde falleció algún
tiempo después de un ataque al corazón.
Un programa de acción encubierta del gobierno norteamericano, en
1960, promovió la contrarrevolución interna en las ciudades y el
fomento de alzamientos armados en zonas rurales.
El 10 de octubre de 1960, una banda de alzados disparó contra un
vehículo civil en el kilómetro 87 de la Carretera Central, en
Matanzas, causándole la muerte al niño Reynaldo Muñiz-Bueno Machado,
de 22 meses, y heridas a la madre Haydée Machado Reyes.
El 28 de febrero de 1961 miembros de organizaciones terroristas
colocaron una bomba en la escuela de secretariado Nobel Academy, de la
Víbora. La profesora de inglés Yolanda Morales Cepeda, de 36 años, y
las alumnas María Echaniz, Silvia Sánchez Rodríguez y Sonia Brito, de
18 años, resultaron heridas. El 13 de abril otra organización
terrorista colocó una petaca incendiaria de fabricación norteamericana
en la tienda especializada El Encanto, en La Habana, que quedó
destruida a causa del fuego. En este hecho perdió la vida la
trabajadora Fe del Valle y resultaron lesionadas 18 personas, entre
ellas Mirta Navarrete, de 43 años, Hilda Ruiz, de 34, y Josefina
Seijoó e Isabel Tapia, de 20.
La invasión de Playa Girón en abril de 1961 le quitó la vida a Cira
María García Ruiz, Dulce María Martí Angulo, Juliana Montano Gómez y
María Ortiz Suárez, por el único "delito" de vivir en aquella
comunidad.
El 28 de mayo, en el cine Riesgo, de Pinar del Río, un grupo de
contrarrevolucionarios provocó un incendio. Unos 26 niños y 14 adultos
sufrieron heridas. Entre estos la joven Elsa Dubé de 25 años de edad.
Alrededor de la una de la mañana del 26 de junio una banda de alzados
atacó la vivienda de Félix González Machado y Nicasia Sánchez Martínez
en el poblado de Pedrales, en Candelaria, Pinar del Río, y a pesar de
que la mujer y sus tres hijas estaban heridas, esta familia campesina
se enfrentó a tiros con sus agresores y los obligó a retirarse.
El 29 de junio de 1961 resultó herida Ana Ofelia Rodríguez
Fernández, por la explosión de un artefacto colocado en el
estacionamiento de autos del edificio del Retiro Odontológico, en el
Vedado. El 6 de julio, cerca de las 10 y 30 de la noche, una banda de
terroristas asesinó a Gregoria Suárez Castañeda, de 58 años de edad,
en Las Cañas, Artemisa. El 20 de octubre en la calle Concordia, en
Centro Habana, estalló un artefacto explosivo que le causó heridas a
Juana María Borrego. El 15 de diciembre, en Quemado de Güines, Las
Villas, un grupo de alzados atacó una vivienda campesina. Cira García
O¢ Reilly, que colaboraba con la Campaña de Alfabetización, resultó
herida.
Durante el año 1962 continuaron los actos terroristas como parte de
la Operación Mangosta, dirigida desde la Casa Blanca, en Washington. A
mediados de abril, un artefacto explosivo detonó en la vía pública,
recibiendo heridas María Cabrera García. El 11 de mayo otra banda de
alzados atacó una vivienda en el Escambray y causó heridas a Adela
Niebla Santos y Bertila Hernández Niebla. A las ocho y treinta de la
noche del 2 de julio, en la finca San José de Altamira, del barrio
Manacal, en el Escambray, una banda terrorista asesinó tres personas,
incluida Ana Romero Santander, de 50 años. Fueron brutalmente
golpeadas Vicenta Rojas y sus hijas menores Paula y Teodora Romero. En
las primeras horas de la noche del 21 de julio, estos bandidos
atacaron la cooperativa Patricio Lumumba, en el barrio de Magua,
asesinando al administrador Fidel Claro Alonso y su esposa María Luis
Perera. En ese hecho fueron heridos dos niños, el campesino Arsenio
Rodríguez Antúnez y Antonia Cantero Veitía. El 30 de noviembre de
1962, otra banda de alzados atacó un vehículo civil en la finca
Pinillos, barrio Murga Sinú, en Jagüey Grande, resultando herida
Zunilda Morejón Morejón, de 22 años. El 24 de enero de 1963, en la
finca La Candelaria, del barrio Galeón, municipio de Bolondrón, en
Matanzas, otra banda atacó una vivienda con un saldo de dos niños
muertos y dos heridos. La madre Nicolasa Díaz Rodríguez fue herida.
El 13 de noviembre de 1965, Rosa Reyes Almaguer fue herida cuando
una lancha pirata procedente de la Florida disparó contra el litoral
habanero en el tramo comprendido entre el Hotel Riviera y el Acuario
Nacional.
Durante la década de los 70 se recrudeció la escalada de agresiones
terroristas contra representaciones cubanas en el exterior. En horas
de la tarde del 5 de febrero de 1974, Pilar Ramírez Vega, de 33 años,
secretaria del Embajador de Cuba en Lima, Perú, resultó gravemente
herida y recibió quemaduras a causa de un artefacto explosivo oculto
dentro de un libro enviado por correo a nuestra sede diplomática en
ese país. El terrorista Orlando Bosch Ávila admitió poco después haber
enviado paquetes bomba a algunas embajadas de Cuba en América Latina y
Europa. El 22 de abril de 1976, alrededor de las cuatro y cuarenta de
la tarde, cuando los niños de los funcionarios cubanos estaban a punto
de regresar de la escuela, la explosión de una bomba colocada por
terroristas en la Embajada de Cuba en Lisboa, Portugal, causó la
muerte de Adriana Corcho Calleja y Efrén Monteagudo Rodríguez, de 35 y
33 años respectivamente. El 6 de octubre de ese mismo año tuvo lugar
el Crimen de Barbados. Una aeronave cubana fue saboteada en pleno
vuelo por dos mercenarios. En el avión viajaban 57 cubanos, de ellos,
12 eran mujeres (6 aeromozas, 4 atletas y 2 funcionarias). Los
responsables de este abominable crimen fueron Luis Posada Carriles y
Orlando Bosch Ávila.
En 1981, durante la introducción clandestina en Cuba del virus del
dengue hemorrágico, que afectó a más de 350 000 cubanos, murieron 158
personas, entre ellas 32 mujeres.
El 19 de abril de 1984, terroristas al servicio del gobierno de
Estados Unidos perpetraron un atentado dinamitero contra el edificio
ocupado por colaboradores civiles cubanos, que prestaban su ayuda
internacionalista al pueblo angolano, en la sureña ciudad de Huambo,
en la República Popular de Angola. El hecho segó la vida de 14
constructores cubanos y fueron heridos 34 mujeres y 32 hombres.
El 12 de julio de 1997 estalló una bomba en el Hotel Nacional donde
resultó herida la joven Marisol Vizoso Ramírez, de 21 años. Esta
explosión la provocó un mercenario enviado desde Centroamérica por el
terrorista Luis Posada Carriles.
El pueblo cubano, que ha sido objeto de tantos hechos terroristas
durante más de 45 años, que ha estado contra toda manifestación de
terrorismo, y que no olvida a sus muertos, exige justicia.
*Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la
Seguridad del Estado