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Las fuerzas armadas libanesas informaron hoy la muerte de otro de sus
soldados en el campamento palestino de Nahar al Bared, con lo cual
ascendieron a 139 los uniformados caídos, tras tres meses de
enfrentamientos.
Los choques contra las fuerzas de Fatah el Islam prosiguieron este
lunes con el ametrallamiento de helicópteros contra supuestas
posiciones de las milicias islámicas, atrincheradas en una reducida
área de túneles subterráneos.
El ejército libanés no ha podido doblegar a los rebeldes pese al
continúo hostigamiento artillero, que incluyó en las últimas jornadas
el lanzamiento de bombas de 400 kilos de peso en un intento por
destruir los búnker donde se guarecen los combatientes.
La víspera el mando militar admitió otras dos bajas fatales, que
sumadas al de hoy elevan a 139 la cifra de soldados abatidos en 90
días de combates, en su mayoría víctimas de los disparos de
francotiradores y de las minas.
Una fuente judicial admitió también ayer en condición de anonimato
que más de 100 supuestos miembros de Fatah el Islam fueron capturados
desde el comienzo del conflicto el 20 de mayo pasado y fueron
transferidos por la justicia militar al fiscal general.
Los presuntos combatientes serán sometidos a juicio la semana
próxima, y son en su mayoría de diversas nacionalidades árabes, dijo
la fuente.
Datos aún sin confirmar por fuente oficial indican que por lo menos
70 integrantes de Fatah el Islam murieron y otras decenas de civiles
palestinos, quienes en número de 31 mil residían en el ahora
destrozado campo de refugiados.
Organizaciones internacionales estiman que el 80 por ciento del
campo fue destruido por la intensidad de los combates y se requieren
miles de millones de dólares para su reconstrucción.