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Decenas de iraquíes se lanzaron hoy a las calles en el populoso barrio
de Ciudad Sader en protesta por las continuas violaciones de los
derechos humanos protagonizadas por las tropas norteamericanas de
ocupación.
Los manifestantes salieron desde la oficina del clérigo chiíta
Muqtada al Sader hasta la sede del gobierno municipal, en una marcha
pacífica, según la agencia de noticias Voces de Iraq.
La manifestación tiene como objetivo protestar por los excesos
cometidos por las fuerzas estadounidenses en sus sistemáticas redadas
casa por casa en esa, detenciones y otras acciones en esa zona de la
capital iraquí.
Miles de protestantes chiítas deben sumarse a la manifestación con
el propósito, además, de exigir a sus autoridades que adopten
decisiones para poner fin a las medidas punitivas y arbitrarias del
ejército de Estados Unidos.
La propia fuente informó que al menos 10 iraquíes murieron y otros
12 resultaron heridos en un ataque llevado a cabo por soldados
norteamericanos en la madrugada de este lunes en la ciudad de Al Bu
Abdi, al norte de Baquba, provincia de Diyala.
Tropas terrestres, acompañadas por helicópteros de combate,
atacaron y destruyeron varias viviendas de la localidad, señaló el
medio noticioso sin precisar en más detalles.
El mando militar estadounidense ni desmintió no reconoció el
incidente, que tiene lugar en medio de una operación de seguridad que
desde hace dos meses iniciaron junto a fuerzas locales.
Una persona pereció y 12 sufrieron lesiones, entretanto, al
estallar una bomba colocada en una moto en el centro de Bagdad, dijo
una fuente policial.
La motocicleta estaba parqueada en la plaza Al Rasafi en el momento
de la explosión, que causó, además, daños a vehículos estacionados en
el área.
Por otra parte, el gobernador de la provincia iraquí de Muthanna,
Mohammed al Hassani, y dos de sus guardaespaldas murieron en un
atentado con bomba en la localidad de Al Rumeitha, informó la policía.
Las víctimas viajaban en un automóvil como parte de una caravana en
el momento en que estalló el artefacto explosivo, alrededor de las
09:00 hora local, y luego fue decretado el toque de queda, dijo la
fuente.
Al Hassani es el segundo gobernador iraquí que muere en un ataque
con bomba en apenas 15 días. El pasado día 11 Yalil Hamza, máximo
responsable en la sureña provincia de Qadasiya, pereció junto al jefe
policial de la localidad.
El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, condenó el atentado, y
comentó que sus autores quieren llevar a esa región al caos y la
inseguridad.